El texto de Jeremías aunque se
repitiera en su época es apocalíptico, pues Dios dice que va a
castigar a todas las naciones de la Tierra por su maldad.
En el llamamiento parece que se lo hace
al testigo del apocalipsis, a mi, la encargada de decirle a su pueblo
que está en pecado. Jeremías se asombra porque dice que el es un
muchacho, yo tampoco soy el prototipo esperado, pero al igual que en
Isaias, también hace referencia a que Dios toca sus labios.
Jeremías 1 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Llamamiento y misión de Jeremías
1. Palabras de Jeremías,
hijo de Jilquías, de los sacerdotes de Anatot, en la tierra de
Benjamín,
2. a quien fue dirigida la
palabra de Yahvé en tiempo de Josías, hijo de Amón, rey de Judá,
el año trece de su reinado;
3. y también en tiempo de
Joaquín, hijo de Josías, rey de Judá, hasta cumplirse el año
undécimo de Sedecías, hijo de Josías, rey de Judá, hasta el
destierro de Jerusalén, en el mes quinto.
4. Entonces me dirigió
Yahvé la palabra en estos términos:
5. Antes de haberte
formado yo en el vientre, te conocía, y antes que nacieses, te tenía
consagrado: yo profeta de las naciones te constituí.
6. Yo dije: ‘¡Ah, Señor
Yahvé! Mira que no sé expresarme, que soy un muchacho.’
7. Y me dijo Yahvé: No
digas: ‘Soy un muchacho’, pues adondequiera que yo te envíe irás, y
todo lo que te mande dirás.
8. No les tengas miedo,
que contigo estoy para salvarte – oráculo de Yahvé -.
9. Entonces alargó Yahvé
su mano y tocó mi boca. Y me dijo Yahvé: Mira que he puesto mis
palabras en tu boca.
10. Desde hoy mismo te doy
autoridad sobre las gentes y sobre los reinos para extirpar y
destruir, para perder y derrocar, para reconstruir y plantar.
11. Entonces me dirigió
Yahvé la palabra en estos términos: ‘¿Qué estás viendo,
Jeremías?’ Respondí: ‘Veo una rama de almendro.’
12. Y me dijo Yahvé:
‘Bien has visto. Pues así soy yo, velador de mi palabra para
cumplirla.’
13. Nuevamente me dirigió
Yahvé la palabra en estos términos: ‘¿Qué estás viendo?’
Respondí: ‘Veo un puchero hirviendo que se vuelca de norte a sur.’
14. Y me dijo Yahvé: ‘Es
que desde el norte se iniciará el desastre sobre todos los moradores
de esta tierra.
15. Porque en seguida voy
a llamar a todas las familias de los reinos del norte – oráculo de
Yahvé -, y vendrán a instalarse a las puertas mismas de Jerusalén,
y frente a todas sus murallas en torno, y contra todas las ciudades
de Judá,
16. a las que yo
sentenciaré por toda su malicia: por haberme dejado a mí para
ofrecer incienso a otros dioses y adorar la obra de sus propias
manos.
17. Por tu parte, te
apretarás el cinto, te pondrás firme y les dirás cuanto yo te
mande. No desmayes ante ellos, que yo no te haré desmayar;
18. pues, por mi parte,
mira que hoy te he convertido en plaza fuerte, en pilar de hierro, en
muralla de bronce frente a toda esta tierra, así se trate de los
reyes de Judá como de sus jefes, de sus sacerdotes o del pueblo de
la tierra.
19. Te harán la guerra,
mas no podrán contigo, pues contigo estoy yo – oráculo de Yahvé –
para salvarte.’
Al testigo del apocalipsis también le
hacen la guerra los iluminados.
Jeremías 2 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Jehová y la apostasía de Israel
Iluminados, Israel sois vosotros, su pueblo
1. Entonces me dirigió
Yahvé la palabra en estos términos:
2. Ve y grita a los oídos
de Jerusalén: Así dice Yahvé: De ti recuerdo tu cariño juvenil,
el amor de tu noviazgo; aquel seguirme tú por el desierto, por la
tierra no sembrada.
- Consagrado a Yahvé estaba Israel, primicias de su cosecha.
‘Quienquiera que lo coma, será reo; mal le sucederá’ – oráculo de
Yahvé -.
4. Oíd la palabra de
Yahvé, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel.
- Así dice Yahvé: ¿Qué encontraban vuestros padres en mí
de torcido, que se alejaron de mi vera, y yendo en pos de la Vanidad
se hicieron vanos?
6. En cambio no dijeron:
‘¿Dónde está Yahvé, que nos subió desde Egipto, nos llevó por
el desierto, la estepa y la paramera, por tierra seca y sombría, una
tierra intransitada en donde nadie se asienta?’
7. Luego os traje a la
tierra del vergel, para comer sus deliciosos frutos. Llegasteis y
ensuciasteis mi tierra, y pusisteis mi heredad asquerosa.
8. Los sacerdotes no se
decían: ‘¿Dónde está Yahvé?’; ni los peritos de la Ley me
conocían; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas
profetizaban por Baal, y en pos de los Inútiles andaban.
9. Por eso sigo litigando
con vosotros – oráculo de Yahvé – y hasta con los hijos de vuestros
hijos litigaré.
10. Porque, en efecto,
pasad a las islas de los Queteos y ved, enviad a Quedar quien
investigue a fondo, pensadlo bien y ved si aconteció cosa tal:
11. si las gentes
cambiaron de dioses – ¡aunque aquéllos no son dioses!-. Pues mi
pueblo ha trocado su Gloria por el Inútil.
12. Pasmaos, cielos, de
ello, erizaos y cobrad gran espanto – oráculo de Yahvé -.
13. Doble mal ha hecho mi
pueblo: a mí me dejaron, manantial de aguas vivas, para hacerse
cisternas, cisternas agrietadas, que el agua no retienen.
- ¿Es un esclavo Israel, o nació siervo? Pues ¿cómo es que
ha servido de botín?
Ahora estais poseídos.
15. Contra él rugieron
leoncillos, dieron voces y dejaron su país hecho una desolación,
sus ciudades incendiadas, sin habitantes.
16. Hasta los hijos de
Menfis y de Tafnis te han rapado el cráneo.
17. ¿No te ha sucedido
esto por haber dejado a Yahvé tu Dios cuando te guiaba en tu camino?
- Y entonces, ¿qué cuenta te tiene encaminarte a Egipto para
beber las aguas del Nilo?, o ¿qué cuenta te tiene encaminarte a
Asiria para beber las aguas del Río?
Como la Gran Ciudad, Sodoma y Egipto. ¿qué estareis haciendo?
Nada buenoooo.
- Que te enseñe tu propio daño, que tus apostasías te
escarmienten; reconoce y ve lo malo y amargo que te resulta el dejar
a Yahvé tu Dios y no temblar ante mí – oráculo del Señor Yahvé
Sebaot -.
Habéis abandonado al pueblo, Dios os abandonará a vosotros.
Reconocerlo, humillarse, si no no os vais a salvar.
- Oh tú, que rompiste desde siempre el yugo y, sacudiendo las
coyundas, decías: ‘¡No serviré!’, tú, que sobre todo otero
prominente y bajo todo árbol frondoso estabas yaciendo, prostituta.
Soberbios, y aparte adorais a otros dioses.
- Yo te había plantado de cepa selecta, toda entera de
simiente legítima. Pues ¿cómo te has mudado en sarmiento de vid
bastarda?
Jesús y sus apóstoles. Ahora estais en apostasía.
22. Porque, así te
blanquees con salitre y te des bien de lejía, se te nota la culpa en
mi presencia – oráculo del Señor Yahvé -.
- ¿Cómo dices: ‘No estoy manchada; en pos de los Baales no
anduve?’ ¡Mira tu rastro en el Valle! Reconoce lo que has hecho,
camellita liviana que trenza sus derroteros,
Os creeis todos salvos, os creeis los elegidos, despertad.
- irrumpe en el desierto y en puro celo se bebe los vientos: su
pasión, ¿quién la calmará? Cualquiera que la busca la topa,
¡bien acompañada la encuentra!
No hace falta traducción.
25. Guarda tu pie de la
descalcez y tu garganta de la sed. Pero tú dices: ‘No hay remedio: a
mí me gustan los extranjeros, y tras ellos he de ir.’
- Como se azara el ladrón sorprendido en flagrante, así se ha
azorado la casa de Israel: ellos, sus reyes, sus jefes, sus
sacerdotes y sus profetas,
Las pruebas sobran.
- los que dicen al leño: ‘Tú, padre mío’; y a la piedra: ‘Tú
me pariste.’ Tras volverme la espalda, que no la cara, cuando vienen
mal dadas dice: ‘¡Levántate y sálvanos!’
Para tenerlo advertido del antiguo testamento hay que ver.
Sois los que más imágenes adorais perdiendo el concepto de Dios o
Jesús. Y por cierto la piedra es “San Pedro”, porque venís de
ellos. Con la boca lo predicais pero luego no haceis. Dios te da si
tu das, pero si tu no das, Dios no te da.
28. Pues ¿dónde están
tus dioses, los que tú mismo te hiciste? ¡Que se levanten ellos, a
ver si te salvan en la hora aciaga! Pues cuantas son tus ciudades,
otros tantos son tus dioses, Judá; (y cuantas calles cuenta
Jerusalén, otros tantos altares hay de Baal).
- ¿Por qué os querelláis conmigo, si todos vosotros me
habéis traicionado? – oráculo de Yahvé -.
¡Cuidado! Que cuando me veais resucitar, u os arrepentis y os
humillais o vais mal.
- En vano vapuleé a vuestros hijos: no aprendieron. Ha
devorado vuestra espada a vuestros profetas, como el león cuando
estraga.
A los que os avisan del peligro os habéis desecho de ellos.
31. Vosotros, ¡valiente
ralea!; atended a la palabra de Yahvé: ¿Fui yo un desierto para
Israel o una tierra malhadada? ¿Por qué, entonces, dice mi pueblo:
‘¡Nos vamos! No vendremos más a ti’?
- ¿Se olvida una chica de su aderezo, o una novia de su cinta?
Pues mi pueblo sí que me ha olvidado días sin cuento.
Dios os da de sobra, y más a vosotros, ¿por qué le hacéis eso?
- ¡Qué hermoso ves tu camino en busca del amor! Y eso que
hasta con maldades aprendiste tus caminos.
No os dais cuenta, os creeis en los tronos de Dios, pero estais
equivocados.
34. En tus mismas haldas
se notaban manchas de sangre de pobres inocentes muertos, a los que
no sorprendiste en escalo. Y con todo eso,
- dices: ‘Soy inocente; basta ya de ira contra mí.’ Pues bien,
aquí me tienes para discutir contigo eso que has dicho: ‘No he
pecado.’
A mi también me teneis eh. Cuando querais discutimos. Bueno,
mejor discutir con Dios.
36. ¡Cuánta ligereza la
tuya para cambiar de dirección! También de Egipto te avergonzarás
como te avergonzaste de Asiria.
37. También de ésta
saldrás con las manos en la cabeza. Porque Yahvé ha rechazado
aquello en que confías, y no saldrás bien de ello.
Confiais simplemente en tener los
poderes. Eso no es ninguna excusa.
Jeremías 3 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
- ‘Supongamos que despide un marido a su mujer; ella se va de
su lado y es de otro hombre: ¿podrá volver a él?; ¿no sería
como una tierra manchada?’ Pues bien, tú has fornicado con muchos
compañeros, ¡y vas a volver a mí! – oráculo de Yahvé -.
Habéis adorado a otros dioses, pero una parte de vosotros
volverá.
2. Alza los ojos a los
calveros y mira: ¿en dónde no fuiste gozada? A la vera de los
caminos te sentabas para ellos, como el árabe en el desierto, y
manchaste la tierra con tus fornicaciones y malicia.
- No hubo lloviznas de otoño y faltó lluvia tardía. ¿Y qué?
Tu rostro era el de una descarada, no quisiste avergonzarte.
Hay sequía como está profetizado pero vosotros nada.
4. Y aun entonces, ¿no
me llamabas: ‘Padre mío, tú, el amigo de mi juventud?;
5. ¿tendrá rencor para
siempre?, ¿lo guardará hasta el fin?’ Ahí tienes cómo has
hablado; las maldades que hiciste las has colmado.
Jehová exhorta a Israel y a Judá al
arrepentimiento
6. Yahvé me dijo en
tiempos del rey Josías: ¿Has visto lo que hizo Israel, la apóstata?
Andaba ella sobre cualquier monte elevado y bajo cualquier árbol
frondoso, fornicando allí.
7. En vista de lo que
había hecho, dije: ‘No vuelvas a mí.’ Y no volvió. Vio esto su
hermana Judá, la pérfida;
8. vio que a causa de
todas las fornicaciones de Israel, la apóstata, yo la había
despedido dándole su carta de divorcio; pero no hizo caso su hermana
Judá, la pérfida, sino que fue y fornicó también ella,
9. tanto que por su
liviandad en fornicar manchó la tierra, y fornicó con la piedra y
con el leño.
10. A pesar de todo, su
hermana Judá, la pérfida, no se volvió a mí de todo corazón,
sino engañosamente – oráculo de Yahvé -.
11. Y me dijo Yahvé: Más
justa se ha manifestado Israel, la apóstata, que Judá, la pérfida.
12. Anda y pregona estas
palabras al Norte y di: Vuelve, Israel apóstata, – oráculo de Yahvé
-; no estará airado mi semblante contra vosotros, porque piadoso soy
– oráculo de Yahvé -; no guardo rencor para siempre.
- Tan sólo reconoce tu culpa, pues contra Yahvé tu Dios te
rebelaste, frecuentaste a extranjeros bajo todo árbol frondoso, y
mi voz no oísteis – oráculo de Yahvé -.
Humillaros. Dios os llama pero vosotros no escuchais.
14. Volved, hijos
apóstatas – oráculo de Yahvé – porque yo soy vuestro Señor. Os
iré recogiendo uno a uno de cada ciudad, y por parejas de cada
familia, y os traeré a Sión.
15. Os pondré pastores
según mi corazón, que os den pasto de conocimiento y prudencia.
16. Y luego, cuando seáis
muchos y fructifiquéis en la tierra, en aquellos días – oráculo de
Yahvé – no se hablará más del arca de la alianza de Yahvé, no
vendrá en mientes, no se acordarán ni se ocuparán de ella, ni será
reconstruida jamás.
17. En aquel tiempo
llamarán a Jerusalén ‘Trono de Yahvé’ y se incorporarán a ella
todas las naciones en el nombre de Yahvé, en Jerusalén, sin seguir
más la dureza de sus perversos corazones.
18. En aquellos días,
andará la casa de Judá al par de Israel, y vendrán juntos desde
tierras del norte a la tierra que di en herencia a vuestros padres.
- Yo había dicho: ‘Sí, te adoptaré por hijo y te daré una
tierra espléndida, flor de las heredades de las naciones.’ Y añadí:
‘Padre me llamaréis y de mi seguimiento no os volveréis.’
Os dejó a su Hijo Jesús, y los poderes, y esperó que fuerais
buenos, pero le habéis fallado.
20. Pues bien, como
engaña una mujer a su compañero, así me ha engañado la casa de
Israel – oráculo de Yahvé -.
21. Voces sobre los
calveros se oían: rogativas llorosas de los hijos de Israel, porque
torcieron su camino, olvidaron a su Dios Yahvé.
22. – Volved, hijos
apóstatas; yo remediaré vuestras apostasías. – Aquí nos tienes de
vuelta a ti, porque tú, Yahvé, eres nuestro Dios.
- ¡Luego eran mentira los altos, la barahúnda de los montes!
¡Luego por Yahvé, nuestro Dios, se salva Israel!
No confieis en los soberbios, ni en los que estén en cabeza,
están confundidos. Sólo por Dios.
24. La Vergüenza se
comió el trabajo de nuestros padres desde nuestra mocedad: sus
ovejas y vacas, sus hijos e hijas.
25. Echémonos en nuestra
vergüenza, y que nuestra confusión nos cubra, ya que contra Yahvé
nuestro Dios hemos pecado, nosotros como nuestros padres, desde
nuestra mocedad hasta hoy, y no escuchamos la voz de Yahvé nuestro
Dios.
Jeremias 4
Judá
es amenazada de invasión
5. Anunciad
en Judá, y proclamad en Jerusalén, y decid: Tocad trompeta en la
tierra; pregonad, juntaos, y decid: Reuníos, y entrémonos en las
ciudades fortificadas.
6. Alzad
bandera en Sion, huid, no os detengáis; porque yo hago venir mal del
norte, y quebrantamiento grande.
7. El
león sube de la espesura, y el destruidor de naciones está en
marcha, y ha salido de su lugar para poner tu tierra en desolación;
tus ciudades quedarán asoladas y sin morador.
Aquí anuncia al gigante, cómo sále
de su lugar.
8. Por
esto vestíos de cilicio, endechad y aullad; porque la ira de Jehová
no se ha apartado de nosotros.
Os convierte en lobos de Satanás
9. Aquel
día – oráculo de Yahvé – se desanimará el rey y la aristocracia,
se pasmarán los sacerdotes, y los profetas se espantarán.
Todos caereis bajo su influencia.
10. Y
yo digo: ‘¡Ay, Señor Yahvé! ¡Cómo embaucaste a este pueblo y a
Jerusalén diciendo: ‘Paz tendréis’, y ha penetrado la espada hasta
el alma!’
Aquí creeis que Dios dice que os
salvará, pero vuestra alma está dañada.
11. En
aquella sazón se dirá a este pueblo y a Jerusalén: Un viento
ardiente viene por el desierto, camino de la hija de mi pueblo, no
para beldar, ni para limpiar.
12. Viento
preñado de amenaza viene de mi parte: ahora es mi turno de réplica.
13. Ved
cómo se levanta cual las nubes, como un huracán sus carros, y
ligeros más que águilas sus corceles. ¡Ay de nosotros, estamos
perdidos!
Yo os aviso, tenéis un gigante demonio
poseyéndoros, cuando me veais resucitar os enterareis.
14. Limpia
de malicia tu corazón, Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta
cuándo durarán en ti tus pensamientos torcidos?
15. Una
voz avisa desde Dan y da la mala nueva desde la sierra de Efraín.
16. Pregonad:
‘¡Los gentiles! ¡Ya están aquí!’; hacedlo oír en Jerusalén. Los
enemigos vienen de tierra lejana, dando voces contra las ciudades de
Judá.
17. Como
guardas de campo la tienen rodeada, porque contra mí se rebelaron –
oráculo de Yahvé -.
18. Tu
proceder y fechorías te acarrearon esto; esta tu desgracia te ha
llegado al corazón, porque te rebelaste contra mí.
Se refiere a vosotros, los enemigos son
los vigilantes de enoc. Teneis un demonio, pero con las buenas obras
se quita o al menos no os puede hacer nada. Pero muchos de vosotros
no sabreis, mira que es fácil.
19. ¡Mis
entrañas, mis entrañas!, ¡me duelen las paredes del corazón, se
me salta el corazón del pecho! No callaré, porque escucho sones de
cuerno, el clamoreo del combate.
20. Se
anuncia quebranto sobre quebranto, porque es saqueada toda la tierra.
En un punto son saqueadas mis tiendas, y en un cerrar de ojos mis
toldos.
21. ¿Hasta
cuándo veré enseñas y oiré sones de cuerno?
Se refiere aquí a la tortura y
abobinación que sufre el testigo, pero a pesar de ello sigue tocando
trompeta.
22. –
Es porque mi pueblo es necio: A mí no me reconocen. Criaturas necias
son, faltas están de talento. Sabios son para lo malo, y tontos para
lo bueno.
No me reconocen ni a mí ni a su Dios.
No tenéis sabiduría. Estais al revés.
23. Miré
a la tierra, y era un caos; a los cielos, y faltaba su luz.
24. Miré
a los montes, y estaban temblando, y todos los cerros trepidaban.
25. Miré,
y no había un alma, todas las aves del cielo habían volado.
26. Miré,
y el vergel era yermo, todas las ciudades estaban arrasadas delante
de Yahvé y del ardor de su ira.
No hay nadie, todos son cobardes. Todos
están al revés, no se nota que hay apóstoles.
27. Porque
así dice Yahvé: Desolación se volverá toda la tierra, aunque no
acabaré con ella.
28. Por
eso ha de enlutarse la tierra, y se oscurecerán los cielos arriba;
pues tengo resuelta mi decisión y no me pesará ni me volveré atrás
de ella.
Por mucho que mireis para otro lado, lo
va a hacer. Mejor es que os entereis de que va.
29. Al
ruido de jinetes y flecheros huía toda la ciudad. Se metían por los
bosques y trepaban por las peñas. Toda ciudad fue abandonada, sin
quedar en ellas habitantes.
Lo comparo aquí el jinete con el
caballo blanco y un arco, la testigo del apocalipsis. Huirán de la
gran ciudad.
30. Y
tú, asolada, ¿qué vas a hacer? Aunque te vistas de grana, aunque
te enjoyes con joyel de oro, aunque te pintes con polvos los ojos, en
vano te hermoseas: te han rechazado tus amantes, ¡tu muerte es lo
que buscan!
31. Y
entonces oí una voz como de parturienta, gritos como de primeriza:
era la voz de la hija de Sión, que gimiendo extendía sus palmas:
‘¡Ay, pobre de mí, desfallezco a manos de asesinos!’
No os servirán vuestras riquezas, a
quién amais en vuestra mente son vuestros asesinos.
Darán su luz, a sus asesinos.
Jeremías
5 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Impiedad
de Jerusalén y de Judá
1. Recorred
las calles de Jerusalén, mirad bien y enteraos; buscad por sus
plazas, a ver si topáis con alguno que practique la justicia, que
busque la verdad, y yo la perdonaría.
2. Pues,
si bien dicen: ‘¡Por vida de Yahvé!’, también juran en falso.
No os bastará arrepentiros con
palabras, o lo dais todo o no valdrá.
3. ¡Oh
Yahvé! tus ojos, ¿no son para la verdad? Les heriste, mas no
acusaron el golpe; acabaste con ellos, pero no escarmentaron.
Endurecieron sus caras más que peñascos, rehusaron convertirse.
El testigo les hace ver la verdad, pero
no se dan cuenta, ni quieren. Prefieren la maldad. No tienen
vergüenza.
4. Yo
decía: ‘Naturalmente, el vulgo es necio, pues ignora el camino de
Yahvé, el derecho de su Dios.
5. Voy
a acudir a los grandes y a hablar con ellos, porque ésos conocen el
camino de Yahvé, el derecho de su Dios.’ Pues bien, todos a una
habían quebrado el yugo y arrancado las coyundas.
Desde el pequeño hasta el grande,
todos han roto el pacto.
6. Por
eso los herirá el león de la selva, el lobo de los desiertos los
destrozará, el leopardo acechará sus ciudades: todo el que saliere
de ellas será despedazado. Porque son muchas sus rebeldías, y sus
apostasías son grandes.
El demonio os hará polvo, os
convertirá en sus perros.
7. ¿Cómo
te voy a perdonar por ello? Tus hijos me dejaron y juraron por el no
– dios. Yo los harté, y ellos se hicieron adúlteros, y el lupanar
frecuentaron.
A pesar de que Dios nunca os ha fallado
vosotros pareceis ateos, y malvados.
8. Son
caballos lustrosos y vagabundos: cada cual relincha por la mujer de
su prójimo.
Ricos y sin casa de Dios. Y
fornicarios.
9. ¿Y
de esto no pediré cuentas? – oráculo de Yahvé -, ¿de una nación
así no me voy a vengar?
¿Estáis locos?¿No temeis a Dios?
10. Escalad
sus murallas, destruid, mas no acabéis con ella. Podad sus
sarmientos, porque no son de Yahvé.
Los tenéis dentro. Y os están
destruyendo, aunque no os entereis. Pero no a todos. Y no sois de
Dios.
11. Porque
bien me engañaron, la casa de Judá y la casa de Israel – oráculo
de Yahvé -.
12. Renegaron
de Yahvé diciendo: ‘¡Él no cuenta!, ¡no nos sobrevendrá daño
alguno, ni espada ni hambre veremos!
Os creeis salvos. Os creeis por encima
de su Ley.
13. Cuanto
a los profetas, el viento se los lleve, pues carecen de Palabra.’
[14a] Por tanto, así dice Yahvé, el Dios Sebaot: [13b] – Así les
será hecho.
14. Por
haber hablado ellos tal palabra, voy ahora a poner las mías en tu
boca como fuego, y a este pueblo como leños, y los consumirá.
Al testigo le sale fuego de su boca. La
misma llama que llevais será con la que os quemeis.
15. Voy
a traer contra vosotros una nación de muy lejos, ¡oh casa de
Israel! – oráculo de Yahvé -; una nación que no mengua, nación
antiquísima aquélla, nación cuya lengua ignoras y no entiendes lo
que habla;
No los conoceis, vienen de la
antigüedad, os hipnotiza y no lo sabeis, ni teneis poder sobre ella.
16. cuyo
carcaj es como tumba abierta: todos son valientes.
¿Habéis sacado a alguién de la
tumba? ¿Un gigante quizás? Tal vez no lo sepais, pero está, tal
vez os lo haya borrado, o lo hayan hecho a escondidas, pero está.
17. Comerá
tu mies y tu pan, comerá a tus hijos e hijas, comerá tus ovejas y
vacas, comerá tus viñas e higueras; con la espada destruirá tus
plazas fuertes en que confías.
Se quedará con todo lo vuestro, hasta
vuestros hijos. Sus poderes son mayor que los vuestros, pero no os
dais cuenta.
18. Por
lo demás, en los días aquellos – oráculo de Yahvé – todavía no
acabaré con vosotros.
19. Y
cuando dijereis: ‘¿Por qué nos hace Yahvé nuestro Dios todo
esto?’, les dirás: ‘Lo mismo que me dejasteis a mí y servisteis a
dioses extraños en vuestra tierra, así serviréis a extraños en
una tierra no vuestra.’
Cuando teníais todo el poder adorabais
la riqueza el poder y la fornicación, ahora os poseerán y no
tendréis el poder.
20. Anunciad
esto a la casa de Jacob y hacedlo oír en Judá:
21. –
Ea, oíd esto, pueblo necio y sin seso – tienen ojos y no ven, orejas
y no oyen -:
Sin cerebro desde luego, a quíen se le
ocurre. Estais hipnotizados pero es que os gusta.
22. ¿A
mí no me temeréis? – oráculo de Yahvé -, ¿delante de mí no
temblaréis, que puse la playa por término al mar, frontera que
jamás traspasará? Se agitará, mas no lo logrará; mugirán sus
olas, pero no pasarán.
23. Pero
este pueblo tiene un corazón traidor y rebelde: traicionaron
llegando hasta el fin.
24. Y
no se les ocurrió decir: ‘Ea, temamos a Yahvé nuestro Dios, que da
la lluvia temprana y la tardía a su tiempo; el que nos asegura las
semanas que gobiernan la mies.’
El que tiene el poder es Dios. Es al
único que hay que temer, pero vosotros ni caso.
25. Todo
esto lo trastornaron vuestras culpas y vuestros pecados os privaron
del bien.
El pecado os aparta de la sabiduría de
Dios, y ahora mismo sois burros.
26. Porque
hay en mi pueblo malhechores: preparan la red, como paranceros montan
celada: ¿y qué atrapan? ¡hombres!
27. Como
jaula llena de aves, así están sus casas llenas de fraudes. Así se
engrandecieron y enriquecieron,
28. engordaron,
se alustraron, a favor de delinquir. La causa del huérfano no
juzgaban y el derecho de los pobres no sentenciaban.
29. ¿Y
de esto no pediré cuentas? – oráculo de Yahvé -, ¿de una nación
así no voy a vengarme?
30. Algo
pasmoso y horrendo se ha dado en la tierra:
31. los
profetas profetizando infundios, mientras los sacerdotes aplaudían.
Pero mi pueblo lo prefiere así. ¿A dónde vais a parar?
No tengo que traducirlo está bien
claro. En vez de ayudar condenáis a los hombres. Ricos robando con
vuestros poderes que eran para servir. Conocéis la historia de Dios,
sabéis que es justo con el bueno y castiga la maldad. Jesús es un
ejemplo a seguir, por voluntad propia. Pero vosotros lo ignorais.
¿Creéis que saldreis salvos?
Jeremías
6 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
El
juicio contra Jerusalén y Judá
1. Escapad,
hijos de Benjamín, de dentro de Jerusalén, en Técoa tocad el
cuerno, y sobre Bet Queren izad bandera, porque una desgracia amenaza
del norte y un quebranto grande.
2. ¿Qué
tal, si a delicioso prado te comparas, hija de Sión?
3. Allá
vienen pastores con sus rebaños, han montado las tiendas, junto a
ella en derredor, y apacientan cada cual su manada.
4. ‘¡Declaradle
la guerra santa! ¡En pie y subamos contra ella a mediodía! ¡Ay de
nosotros, que el día va cayendo, y se alargan las sombras de la
tarde!
5. ¡Pues
arriba y subamos de noche y destruiremos sus alcázares!’
Salid de ahí y volvedse contra ella
como ella os ha dado. Tendreis que avisar al pueblo, tendreis que
atacar la Iglesia. Es una secta corrupta.
6. Porque
así dice Yahvé Sebaot: ‘Talad sus árboles y alzad contra Jerusalén
un terraplén.’ Es la ciudad de visita. Todo el mundo se atropella en
su interior.
7. Como
mana el agua de un pozo, así mana de ella su malicia. ‘¡Atropello!’,
‘¡que me roban!’ – es lo que se oye allí -; ante mí de continuo
heridas y golpes.
Sois malvados. Y del Vaticano todo el
mundo sabe que es un ladrón. A mí me siguen torturando.
8. Aprende,
Jerusalén, no sea que se despegue mi alma de ti, no sea que te
convierta en desolación, en tierra despoblada.
Si no cambias Dios se irá de tí.
9. Así
dice Yahvé Sebaot: Busca, rebusca como en una cepa en el resto de
Israel; vuelve a pasar tu mano como el vendimiador por los pámpanos.
Busco a algún apóstol que me escuche.
10. ¿A
quiénes que me oigan voy a hablar y avisar? Ved: su oído es
incircunciso y no pueden entender. Ved: la palabra de Yahvé se les
ha vuelto oprobio: no les agrada.
Ni se enteran ni se quieren enterar.
11. También
yo estoy lleno de la saña de Yahvé y cansado de retenerla. La
verteré sobre el niño de la calle y sobre el grupo de mancebos
juntos. También hombre y mujer adultos serán alcanzados, el viejo
con la anciana.
Llevo mucho tiempo avisándoros. Os
acuso a todos, todos sois culpables.
12. Sus
casas pasarán a otros, campos y mujeres a una, cuando extienda yo mi
mano sobre los habitantes de esta tierra – oráculo de Yahvé -.
El día de la Ira vereis que estais
poseídos.
13. Porque
desde el más chiquito de ellos hasta el más grande, todos andan
buscando su provecho, y desde el profeta hasta el sacerdote, todos
practican el fraude.
14. Han
curado el quebranto de mi pueblo a la ligera, diciendo: ‘¡Paz,
paz!’, cuando no había paz.
Lo tapais todo con buenas palabritas,
pero no hacéis nada de corazón.
15. ¿Se
avergonzaron de las abominaciones que hicieron? Avergonzarse, no se
avergonzaron; sonrojarse, tampoco supieron; por tanto caerán con los
que cayeren; tropezarán cuando yo los visite – dice Yahvé -.
16. Así
dice Yahvé: Paraos en los caminos y mirad, preguntad por los
senderos antiguos, cuál es el buen camino, y andad por él, y
encontraréis sosiego para vuestras almas. Pero dijeron: ‘No vamos.’
17. Entonces
les puse centinelas: ‘¡Atención al toque de cuerno!’ Pero dijeron:
‘No atendemos.’
Os mandó a la Virgen, y profetas
avisándoros, pero ni caso, ni vergüenza.
18. Por
tanto, oíd, naciones, y conoce, asamblea, lo que vendrá sobre
ellos;
19. oye,
tierra: Voy a traer la desgracia a este pueblo, como fruto de sus
pensamientos, porque a mis razones no atendieron, y por lo que
respecta a mi Ley, la desecharon.
La desgracia os vendrá de vuestros
mismos pensamientos. No le será muy difícil al gigante no. Rompe el
pacto.
20. ¿A
qué traerme incienso de Seba y canela fina de país remoto? Ni
vuestros holocaustos me agradan, ni vuestros sacrificios me
complacen.
Tanto teatro es vomitivo para Dios
mientras hacéis el mal.
21. Por
tanto, así dice Yahvé: Voy a poner a este pueblo tropiezos y
tropezarán en ellos padres e hijos a una, el vecino y su prójimo
perecerán.
22. Así
dice Yahvé: Un pueblo viene de tierras del norte y una gran nación
se despierta de los confines de la tierra.
Alguien se ha despertado yaaaaa.
23. Arco
y lanza blanden, crueles son y sin entrañas. Su voz como la mar
muge, y a caballo van montados, ordenados como un solo hombre para la
guerra contra ti, hija de Sión.
No preocuparse por nada, vosotros a lo
vuestro, que con vuestros poderes no os puede hacer nada. Ups, estos
sí, y sí no es contra el pueblo judío es contra los del monte
Sión, vostros iluminados.
24. Oímos
su fama, flaquean nuestras manos, angustia nos asalta, dolor como de
parturienta.
Os quitará el poder, os llenará de
angustia cuando os acerquéis al bien, y sentireis que se os va la
luz.
25. No
salgáis al campo, no andéis por el camino, que el enemigo lleva
espada: terror por doquier.
Es el demonio, su mejor arma el miedo.
Y os lo meterá, cuanto más pequeis más miedo tendreis.
26. Hija
de mi pueblo, cíñete de sayal y revuélcate en ceniza, haz por ti
misma un duelo de hijo único, una endecha amarguísima, porque en
seguida viene el saqueador contra nosotros.
Cambia y ponte a humillarte y a hacer
el bien, porque la eternidad os va en ello. No miréis al compañero,
mirad por vosotros mismos. Ya está aquí.
27. Te
puse en mi pueblo por inquisidor sagaz, para que examinaras y
probaras su conducta.
28. Todos
ellos son rebeldes que andan difamando (bronce y hierro); todos son
degenerados.
Doy Fe.
29. Jadeó
el fuelle, el plomo se consumió por el fuego. En vano refinó el
fundidor, porque la ganga no se desprendió.
Ganga:
Materia que se separa de los minerales por no tener utilidad.
Por mucha sabiduría que tuvisteis os
aferrásteis a lo material.
30. Serán
llamados ‘plata de desecho’, porque Yahvé los desechó.
Con lo valiosos que eran vuestros
poderes y no os han servido más que para perderos.
Jeremías
7 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Mejorad
vuestros caminos y vuestras obras
1. Palabra
que llegó de parte de Yahvé a Jeremías:
2. Ponte
en la puerta del templo de Yahvé y predica allí esta razón. Dirás:
Oíd la palabra de Yahvé, todo Judá, los que entráis por estas
puertas a postraros ante Yahvé.
Estoy en las puertas, como Lot, no
estoy dentro. Oidme, volvedse a Dios.
3. Así
dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: Mejorad de conducta y de
obras, y yo haré que os quedéis en este lugar.
Las obras os darán sabiduría para
encontrar el camino verdadero.
4. No
confiéis en palabras engañosas diciendo: ‘¡Templo de Yahvé,
Templo de Yahvé, Templo de Yahvé es éste!’
Pues la mayoría irá y se lo creerá.
5. Porque
si mejoráis realmente vuestra conducta y obras, si realmente hacéis
justicia mutua
6. y
no oprimís al forastero, al huérfano y a la viuda (y no vertéis
sangre inocente en este lugar), ni andáis en pos de otros dioses
para vuestro daño,
7. entonces
yo me quedaré con vosotros en este lugar, en la tierra que di a
vuestros padres desde siempre hasta siempre.
8. Pero
resulta que vosotros confiáis en palabras engañosas que de nada
sirven,
9. para
robar, matar, adulterar, jurar en falso, incensar a Baal y seguir a
otros dioses que no conocíais.
10. Luego
venís y os paráis ante mí en este templo donde se invoca mi Nombre
y decís: ‘¡Estamos seguros!’, para seguir haciendo todas esas
abominaciones.
11. ¿Una
cueva de bandidos se os antoja que lleva mi Nombre? ¡Para mí está
claro! – oráculo de Yahvé -.
Y para mí también está claro.
2. Pues
andad ahora a mi lugar de Siló, donde aposenté mi Nombre
antiguamente, y ved lo que hice con él por la maldad de mi pueblo
Israel.
13. Y
ahora, por haber hecho vosotros todo esto – oráculo de Yahvé – por
más que os hablé asiduamente, aunque no me oísteis, y os llamé,
mas no respondisteis,
14. yo
haré con el templo que lleva mi Nombre, en el que confiáis, y con
el lugar que os di a vosotros y a vuestros padres, lo mismo que hice
con Siló,
Lo que yo iba diciendo, que tener los
poderes es como tener un tio en Graná, si somos malos, somos peor
aún con poderes. Pues os destruirá. Lógico, Matemática pura.
15. y
os echaré de mi presencia como eché a todos vuestros hermanos, a
toda la descendencia de Efraín.
16. En
cuanto a ti, no pidas por este pueblo ni eleves por ellos plegaria ni
oración, ni me insistas, porque no te oiré.
Eso va por mí. Así que señores a
quitarse las pulgas ustedes mismos, que tenéis manos.
17. ¿Es
que no ves lo que ellos hacen en las ciudades de Judá y por las
calles de Jerusalén?
18. Los
hijos recogen leña, los padres prenden fuego, las mujeres amasan
para hacer tortas a la Reina de los Cielos, y se liba en honor de
otros dioses para exasperarme.
Trabajais para otros dioses.
19. ¿A
mí me exasperan ésos? – oráculo de Yahvé -, ¿no es a sí mismos,
para su sonrojo?
20. Por
tanto, así dice el Señor Yahvé: Mi ira y mi saña se van a volcar
sobre este lugar, sobre hombres y bestias, sobre los árboles del
campo y el fruto del suelo; arderá y no se apagará.
Yo me asustaría.
Castigo
de la rebelión de Judá
21. Así
dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel. Añadid vuestros holocaustos a
vuestros sacrificios y comeos la carne.
22. Que
cuando yo saqué a vuestros padres de Egipto, nada les dije ni mandé
sobre holocausto y sacrificio.
23. Lo
que les mandé fue esto otro: ‘Escuchad mi voz, y yo seré vuestro
Dios y vosotros seréis mi pueblo, e iréis por donde yo os mande,
para que os vaya bien.’
¿Para qué quiere Dios que le
ofrezcais misas y golpes en el pecho si luego pecais?
24. Mas
ellos no escucharon ni aplicaron oído, sino que se guiaron por la
pertinacia de su mal corazón, volviéndose de espaldas, que no de
cara.
De boquilla muy bien todo, pero por
detrás nada de nada.
25. Desde
la fecha en que salieron vuestros padres del país de Egipto hasta el
día de hoy, os envié a todos mis siervos, los profetas, cada día
puntualmente.
26. Pero
no me escucharon ni aplicaron el oído, sino que atiesando la cerviz
hicieron peor que sus padres.
27. Les
dirás, pues, todas estas palabras, mas no te escucharán. Los
llamarás y no te responderán.
¡Probando, probando!, un, dos, un,
dos, ¿me escucha alguien?
28. Entonces
les dirás: Ésta es la nación que no ha escuchado la voz de Yahvé
su Dios, ni ha querido aprender. Ha perecido la lealtad, ha
desaparecido de su boca.
29. Córtate
tus guedejas y tíralas, y entona por los calveros una elegía; que
Yahvé ha desechado y repudiado a la generación objeto de su cólera.
30. Los
hijos de Judá han hecho lo que me parece mal – oráculo de Yahvé -:
han puesto sus monstruos abominables en el templo que lleva mi Nombre
profanándolo,
31. y
han construido los altos de Tófet – que está en el valle de Ben
Hinón – para quemar a sus hijos e hijas en el fuego, cosa que nos
les mandé ni me pasó por las mientes.
¿Habéis hecho alguna cosa rara?. No
tenéis ni idea de lo que quiere Dios de vosotros. Habéis puesto
monstruos, pero es que vosotros sois peores.
32. Por
tanto, he aquí que vienen días – oráculo de Yahvé – en que no se
hablará más de Tófet, ni del valle de Ben Hinón, sino del ‘valle
de la Matanza’. Se harán fosas comunes en Tófet, por falta de
espacio,
33. y
los cadáveres de este pueblo servirán de comida a las aves del
cielo y a las bestias de la tierra, sin que haya quien las espante.
34. Suspenderé
en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén toda voz de
gozo y alegría, la voz del novio y la voz de la novia; porque toda
la tierra quedará desolada.
Será espantoso señores. Es palabra de
Dios. Se cumplirá, yo temería.
Jeremías
8 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Violación
del pacto de libertar a los siervos hebreos
1. En
aquel tiempo – oráculo de Yahvé – sacarán de sus tumbas los huesos
de los reyes de Judá, los huesos de sus príncipes, los huesos de
los sacerdotes, los huesos de los profetas y los huesos de los
moradores de Jerusalén,
2. y
los dispersarán ante el sol, la luna y todo el ejército celeste a
quienes amaron y sirvieron, a quienes siguieron, consultaron y
adoraron, para no ser recogidos ni sepultados más: se volverán
estiércol sobre la faz de la tierra.
Se
refiere a que ahora estais muertos, en los sepulcros, y os echarán a
vuestros ídolos, porque no habéis amado ni servido a Dios, ha sido
a vuestros poderes y vosotros mismos con vuestra soberbia, y sereis
poseídos por el demonio.
3. Y
será preferible la muerte a la vida para todo el resto que
subsistiere de este linaje malo adondequiera que yo les relegue –
oráculo de Yahvé Sebaot -.
Más
aún.
4. Les
dirás: Así dice Yahvé: Los que caen ¿no se levantan?; y si uno se
extravía ¿no sabe volver?
5. Pues
¿por qué este pueblo sigue apostatando, Jerusalén con apostasía
perpetua? Se aferran a la mentira, rehúsan convertirse.
Ni
cuando me veais resucitar sabreis encontrar el camino, y mira que es
fácil, es humillarse sólo ante Dios y amar. Pues no sabreis,
seguireis siendo un atajo de criminales.
6. He
escuchado atentamente: no hablan a derechas. Nadie deplora su maldad
diciendo: ‘¿Qué hice?’ Todos se extravían, cada cual en su
carrera, como caballo desbocado en la batalla.
Os
lo digo yo, asesinais, fornicais, robais y no mostrais el camino de
Jesús. Encima os creeis santos. Y sois todos unos cobardes, que
seguis a la secta como borregos.
7. Hasta
la cigüeña en el cielo conoce su estación, y la tórtola, la
golondrina o la grulla guardan el tiempo de sus migraciones. Pero mi
pueblo ignora el derecho de Yahvé.
Es
el apocalipsis y vosotros ni os enterais.
8. ¿Cómo
decís: ‘Somos sabios, y poseemos la Ley de Yahvé?’, cuando es más
cierto que la falsea el cálamo mendaz de los escribas.
En
español, la pluma mentirosa de los escribas. Ni sois sabios y la
“Ley”, los poderes, los utilizais para el mal sin ningún tipo de
vergüenza.
9. Los
sabios pasarán vergüenza, serán abatidos y presos. Han desechado
la palabra de Yahvé, y su sabiduría ¿de qué les sirve?
¿Cómo
va la economía mundial?¿Y la política?, la teneis controlada,
ehhh. Por cierto si mato a alguien ¿está bien o mal? Os juro que no
sabeis la diferencia.
10. Así
que yo daré sus mujeres a otros, sus campos a nuevos amos, porque
del más chico al más grande todos van a su provecho, y desde el
profeta hasta el sacerdote, todos practican el fraude.
Quemándose
en el infierno no os va a hacer falta.
11. Han
curado el quebranto de la hija de mi pueblo a la ligera, diciendo:
‘¡Paz, paz!’, cuando no había paz.
Que
sepais que la inmensa mayoría no va a saber reaccionar a mi aviso.
Que hareis lo que estais acostumbrados, a taparlos con palabricas.
12. ¿Se
avergonzaron de las abominaciones que hicieron? ¡Avergonzarse, no se
avergonzaron; sonrojarse, tampoco supieron! ¡Así caigan con los que
caigan! Tropezarán cuando yo los visite – dice Yahvé -.
No
teneis vergüenza, ni la quereis. Conocereis a Dios pero por las
malas.
13. Quisiera
recoger de ellos algo – oráculo de Yahvé -, pero no quedan uvas en
la vid ni higos en la higuera, y están mustias sus hojas. Es que yo
les he dado quien les despoje.
Sois
la higuera seca ¿os suena?. Y sí, teneis un invitado, dentro, y
está muy agustito, un poco agachado porque es un gigante, pero como
si estuviera en su casa.
14. –
‘¿Por qué nos quedamos tranquilos? ¡Juntaos, vamos a las plazas
fuertes para enmudecer allí, pues Yahvé nuestro Dios nos hace morir
y nos propina agua envenenada, porque hemos pecado contra Yahvé!
No,
no alterarse, el apocalipsis, el día de la ira va contra vosotros,
pero no despeinarse, que no hay de qué preocuparse. Me pregunto yo
misma ¿qué son?
15. Esperábamos
paz, y no hubo bien; tiempo de curación, y hubo cuidado.
16. Desde
Dan se deja oír el resuello de sus caballos. Al relincho sonoro de
sus corceles tembló la tierra toda. Vendrán y comerán el país y
sus bienes, la ciudad y sus habitantes.’
Jacob
profetizó a Dan como culebra del camino que muerde al jinete. Aunque
se os avise os hareis la guerra y en vez de sanearse, os quedasteis
quietos.
17. –
Sí, voy a enviar contra vosotros sierpes venenosas, contra las que
no existe encantamiento, y os morderán – oráculo de Yahvé -.
Contra
el demonio gigante no teneis poder, y os está mordiendo ya, pero no
lo notais, es hipnosis, vosotros especialistas en hipnosis, el
cazador cazado como vuestros cantantes favoritos os cantan.
Lamento
sobre Judá y Jerusalén
18. Sin
remedio el dolor me acomete, el corazón me falla;
Os
veo morir y vosotros tan contentos, mientras asesinais gustosamente.
19. se
oye el grito lastimero de la hija de mi pueblo desde todos los
rincones del país: ‘¿No está Yahvé en Sión?, ¿su Rey no mora ya
en ella? (¿Por qué me han irritado con sus ídolos, con esas
Vanidades traídas del extranjero?)
20. La
siega pasó, el verano acabó, mas nosotros no estamos a salvo.’
21. Me
duele el quebranto de la capital de mi pueblo; estoy abrumado, el
pánico se apodera de mí.
22. ¿No
hay sandáraca en Galaad?, ¿no quedan médicos allí? Pues ¿por qué
no llega el remedio para la capital de mi pueblo?
Supongo que os hundireis en la
tristeza, cononzco a uno que es especialista en ello, se llama
Satanás, pero aparte se pregunta Jeremías. ¿Es que no existe Dios?
Pues no os dijo que os humillarais e hiciérais el bien. Que os
dejárais la secta y fuerais libres y serviciales. Que mostreis
vuestro poder al pueblo y le digais la verdad, aunque os maten. Pues
aún así, no sabreis hacerlo. No, no será cuestión de un día ni
dos, serán años, pero es lógico, no darse golpes en el pecho,
cambiar por alegría y quitarse las penas y hacer el bien, y mostrar
lo que sois y advertir del peligro, lo que os gustaría que hicieran
a vosotros. Pasad de los viejos, están rancios. Y si hay algún
viejo moderno bien recibido sea. Ya sabeis de lo que hablo.
Jeremías
9 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
1. ¡Quién
me diese en el desierto una posada de caminantes, para poder dejar a
mi pueblo y alejarme de su compañía! Porque todos ellos son
adúlteros, un hatajo de traidores
Estoy
poseída en el desierto. Todos los que me rodean, todos vosotros sois
así….
2. que
tensan su lengua como un arco. Es la mentira, que no la verdad, lo
que prevalece en esta tierra. Van de mal en peor, y a Yahvé
desconocen.
3. ¡Que
cada cual se guarde de su prójimo!, ¡desconfiad de cualquier
hermano!, porque todo hermano pone la zancadilla, y todo prójimo
propala la calumnia.
4. Se
engañan unos a otros, no dicen la verdad; han avezado sus lenguas a
mentir, se han pervertido, (incapaces
5. de
convertirse). Fraude por fraude, engaño por engaño, se niegan a
reconocer a Yahvé.
Soy
innegable señores. Que cerreis los ojos más sólo os hará dormir
en vuestra hipnosis más fuerte. Soy la que os avisa. La que digo la
Verdad y revelo la Biblia. Vengo de parte de Dios. Pero como os
encanta esconder la verdad pues preferis no verme.
6. Por
eso, así dice Yahvé Sebaot: He decidido afinarlos y probarlos; mas
¿cómo tratar a la capital de mi pueblo?
7. Su
lengua es saeta mortífera, las palabras de su boca, embusteras. Se
saluda al prójimo, pero por dentro se le pone trampa.
8. Y
por estas acciones, ¿no les he de castigar? – oráculo de Yahvé -;
de una nación así, ¿no voy a vengarme?
Pero
¿os habéis visto como sois?. Si lo dice Dios es que es. Angelitos,
bueno, por lo menos os avisa de que no os fieis de nadie, el saber
siempre viene bien.
Ya
de paso os dice que os va a castigar, fuera de toda broma, que nunca
hablo en broma, ¿no os da miedo que Dios os diga eso?
9. Entono
sobre los montes endechas y lamentos, una elegía por las dehesas del
desierto, porque han sido incendiadas; nadie pasa por allí, no se
oye mugir al ganado. Desde las aves del cielo hasta las bestias,
todas huyeron, se han ido.
10. Voy
a hacer de Jerusalén montón de piedras, guarida de chacales,
convertiré en desolación a las ciudades de Judá, las dejaré sin
habitantes.
11. ¿Quién
es el sabio?, pues que entienda esto; ¿a quién ha hablado la boca
de Yahvé?, pues que lo diga; ¿por qué el país se ha perdido,
incendiado como el desierto donde no pasa nadie?
Que
sepais que Dios odia la mentira pues Él es verdad. La mentira os ha
llevado aquí. A los profetas que decían que todo iba bien que digan
ahora porqué tienen un demonio dentro y no lo habían profetizado.
Mentirosos.
Amenaza
de ruina y exilio
12. Yahvé
lo ha dicho: Es que han abandonado mi Ley que yo les propuse, y no
han escuchado mi voz ni la han seguido;
13. sino
que han ido en pos de la inclinación de sus corazones tercos, en pos
de los Baales que sus padres les enseñaron.
14. Por
eso, así dice Yahvé Sebaot, Dios de Israel: He decidido dar de
comer a este pueblo ajenjo y hacerles beber agua emponzoñada.
15. Los
voy a dispersar entre las naciones desconocidas de ellos y de sus
padres, y enviaré detrás de ellos la espada hasta exterminarlos.
Se
refiere a los demonios gigantes, desconocidos para vosotros. Que
estais muy confiados.
16. Así
habla Yahvé Sebaot: ¡Hala! Llamad a las plañideras, que vengan:
mandad por las más hábiles, que vengan.
17. ¡Pronto!,
que entonen por nosotros una lamentación. Dejen caer lágrimas
nuestros ojos, y nuestros párpados den curso al llanto.
18. Sí,
una lamentación se deja oír desde Sión: ‘¡Ay, que somos
saqueados!, ¡qué vergüenza tan grande, que se nos hace dejar
nuestra tierra, han derruido nuestros hogares!’
19. Oíd,
pues, mujeres, la palabra de Yahvé; reciba vuestro oído la palabra
de su boca: Enseñad a vuestras hijas esta lamentación, y las unas a
las otras esta elegía:
20. ‘La
muerte ha trepado por nuestras ventanas, ha entrado en nuestros
palacios, barriendo de la calle al chiquillo, a los mozos de las
plazas.
Lamentadse,
vuestras ventanas son los ojos, la mente. Por vuestra maldad.
21. ¡Habla!
Tal es el oráculo de Yahvé: Los cadáveres humanos yacen como
boñigas por el campo, como gavillas detrás del segador, y no hay
quien los reúna.’
Sereis
muchos, no hace falta traducción,
22. Así
dice Yahvé: No se alabe el sabio por su sabiduría, ni se alabe el
valiente por su valentía, ni se alabe el rico por su riqueza;
Tontos,
cobardes y pobres en Dios.
El
conocimiento de Dios es la gloria del hombre
23. mas
en esto se alabe quien se alabare: en tener seso y conocerme, porque
yo soy Yahvé, que hago merced, derecho y justicia sobre la tierra,
porque en eso me complazco – oráculo de Yahvé -.
Eso,
eso, pensad con la cabeza, estais siguiendo órdenes malvadas. Es
Satanás quien os manda, o el gigante, los dos están deacuerdo, pero
si os hacen pecar, ¿no os dais cuenta?
24. Mirad
que vienen días – oráculo de Yahvé – en que he de visitar a todo
circuncidado que sólo lo sea en su carne:
Estos
son los buenos.
25. a
Egipto, Judá, Edom y a los hijos de Amón, a Moab, y a todos los de
sien rapada, los que moran en el desierto. Porque todas estas gentes
lo son. Pero también los de la casa de Israel son incircuncisos de
corazón.
Estos son los malos.
Jeremías
10 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Los
falsos dioses y el Dios verdadero
1. Oíd
la palabra que os dedica Yahvé, oh casa de Israel.
2. Así
dice Yahvé: Al proceder de los gentiles no os habituéis, ni de los
signos celestes os espantéis. ¡Que se espanten de ellos los
gentiles!
3. Porque
las costumbres de los gentiles son vanidad: un madero del bosque,
obra de manos del maestro que con el hacha lo cortó,
4. con
plata y oro lo embellece, con clavos y a martillazos lo sujeta para
que no se menee.
5. Son
como espantajos de pepinar, que ni hablan. Tienen que ser
transportados, porque no andan. No les tengáis miedo, que no hacen
ni bien ni mal.
6. No
hay como tú, Yahvé; grande eres tú, y grande tu Nombre en poderío.
7. ¿Quién
no te temerá, Rey de las naciones? Porque a ti se te debe eso.
Porque entre todos los sabios de las naciones y entre todos sus
reinos no hay nadie como tú.
8. Todos
a la par son estúpidos y necios: lección de madera la que dan los
ídolos.
9. Plata
laminada, de Tarsis importada, y oro de Ofir; hechura de maestro y de
manos de platero (de púrpura violeta y escarlata es su vestido):
todos son obra de artistas.
10. Pero
Yahvé es el Dios verdadero; es el Dios vivo y el Rey eterno. Cuando
se irrita, tiembla la tierra, y no aguantan las naciones su
indignación.
11. (Así
les diréis: ‘Los dioses que no hicieron el cielo ni la tierra serán
exterminados de la tierra y de debajo del cielo.’)
12. Él
es quien hizo la tierra con su poder, el que fundó el orbe con su
saber, y con su inteligencia expandió los cielos.
13. Cuando
da voces, hay estruendo de aguas en los cielos, y hace subir las
nubes desde el extremo de la tierra. Él hace los relámpagos para la
lluvia y saca el viento de sus depósitos.
14. Todo
hombre es torpe para comprender, se avergüenza del ídolo todo
platero, porque sus estatuas son una mentira y no hay espíritu en
ellas.
15. Vanidad
son, cosa ridícula; al tiempo de su visita perecerán.
16. No
es así la ‘Parte de Jacob’, pues él es el plasmador del universo, y
aquel cuyo heredero es Israel; Yahvé Sebaot es su nombre.
Pues
a pesar que toooooodo el antiguo testamento, lo dice una y otra vez
que no se adore a imágenes, parece que la Iglesia Católica no se lo
ha leído. Por qué, pues porque se pierde el concepto de Dios
completamente. Dios es el creador de todo, no una figura, ni una
madera. Pero vosotros lo habéis convertido todo en estatuas e
imágenes. Es el mismo Dios. ¿Os lo creeis también lo que le decis
a los gentiles? Pufff
Asolamiento
de Judá
17. Recoge
del suelo tu mercancía, oh tú, que estás sitiada,
18. porque
así dice Yahvé: He decidido lanzar con honda a los moradores del
país – ¡esta vez va de veras!- y hundirlos en la angustia, de modo
que den conmigo.
De
verdad de la buena. Es el cohete final. No os escapais. Lo vereis sí
o sí.
19. –
‘¡Ay de mí, qué quebranto!, ¡cómo me duele la herida! Y yo que
decía: ‘Sólo es un sufrimiento, y me lo aguantaré’.
20. Mi
tienda ha sido saqueada, y todos mis tensores arrancados. Mis hijos
me han dejado, ya no queda ninguno. No hay quien despliegue ya mi
tienda ni quien ice mis toldos.’
Puede
que aquí hable Jeremías en función de Testigo del apocalipsis.
21. –
Es que han sido torpes los pastores y no han buscado a Yahvé; así
no obraron cuerdamente, y toda su grey fue dispersada.
No
sólo conmigo, con tooooodo el mundo.
22. ¡Se
oye un rumor!, ¡ya llega!: un gran estrépito del país del norte,
para trocar las ciudades de Judá en desolación, guarida de
chacales.
23. Yo
sé, Yahvé, que no depende del hombre su camino, que el que anda no
decide la rectitud de sus pasos.
Que
estais poseídos.
24. Corrígeme,
Yahvé, pero con tino, no con tu ira, no sea que me quede en poco.
Cuando
habla el testigo también lo hace para que los que tengan que
salvarse que lo hagan.
25. Vierte
tu cólera sobre las naciones que te desconocen, y sobre los linajes
que no invocan tu Nombre. Porque han devorado a Jacob hasta
consumirlo, lo han devorado y su mansión han desolado.
Pues se refiere a vosotros señores
iluminados.
Jeremías
11 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
El
pacto violado
1. Palabra
que llegó de parte de Yahvé a Jeremías:
2. Oíd
los términos de esta alianza y hablad a los hombres de Judá y a los
habitantes de Jerusalén,
3. y
diles: Así dice Yahvé, el Dios de Israel: Maldito el varón que no
escuche los términos de esta alianza
4. que
mandé a vuestros padres el día que los saqué de Egipto, del crisol
de hierro, diciéndoles: ‘Oíd mi voz y obrad conforme a lo que os he
mandado; y así seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios,
5. en
orden a cumplir el juramento que hice a vuestros padres, de darles
una tierra que mana leche y miel – como se cumple hoy -.’ Respondí y
dije: ¡Amén, Yahvé!
6. Y
me dijo Yahvé: Pregona todas estas palabras por las ciudades de Judá
y por las calles de Jerusalén: ‘Oíd los términos de esta alianza y
cumplidlos:
7. que
bien advertí a vuestros padres el día que los hice subir de Egipto,
y hasta la fecha he insistido en advertírselo: ¡Oíd mi voz!
8. Mas
no oyeron ni aplicaron el oído, sino que cada cual procedió según
la terquedad de su corazón malo. Y así he aplicado contra ellos
todos los términos de dicha alianza que les mandé cumplir y no lo
hicieron.’
9. Y
me dijo Yahvé: Se ha descubierto una conjura entre los hombres de
Judá y entre los habitantes de Jerusalén.
10. Han
reincidido en las culpas de sus mayores, que rehusaron escuchar mis
palabras: se han ido en pos de otros dioses para servirles; han
violado la casa de Israel y la casa de Judá mi alianza, que pacté
con sus padres.
11. Por
eso, así dice Yahvé: Voy a traerles una desgracia a la que no
podrán hurtarse; y aunque se me quejaren, no les oiré.
12. ¡Que
vayan las ciudades de Judá y los moradores de Jerusalén, y que se
quejen a los dioses a quienes inciensan!, que lo que es salvarlos, no
los salvarán al tiempo de su desgracia.
13. Pues
cuantas son tus ciudades, otros tantos son tus dioses, Judá; y
cuantas calles cuenta Jerusalén, otros tantos altares a la
Vergüenza, otros tantos altares hay de Baal.
Mis
queridos príncipes del mal, sois vosotros, no son los que sacó de
la tierra de egipto, está hablando de los postreros días, aunque
coincida en algo con su tiempo que no lo sé, son los postreros
tiempos. Si, si matais robais y fornicais, rompe el pacto, ¿sabeis
sumar?
14. En
cuanto a ti, no pidas por este pueblo, ni eleves por ellos plegaria
ni oración, porque no he de oír cuando clamen a mí por su
desgracia. frecuentadores del templo.
15. ¿Qué
hace mi amada en mi templo?; su obrar, ¿no es pura doblez? ¿Es que
los votos y la carne consagrada harán pasar de ti tu desgracia?
Entonces sí que te regocijarías.
Traduzco,
vuestras obras sirven a otros dioses, poder, fornicar, robar…No
porque hallais hecho un juramento o vallais a misa a comulgar os vais
a escpapar. Claro, y Dios tonto perdío. Amos hombre.
16. ‘Olivo
frondoso, lozano, de fruto hermoso’ te había puesto Yahvé por
nombre. Pero con gran estrépito le ha prendido fuego, y se han
quemado sus guías.
Poderes
divinos, qué graciosos sois. Ups ¿qué ha pasado?
17. Yahvé
Sebaot, que te plantó, te ha sentenciado, dada la maldad que ha
cometido la casa de Israel y la casa de Judá, exasperándome por
incensar a Baal.
ROMPE
EL PACTO.
Complot
contra Jeremías
18. Yahvé
me lo hizo saber, y así lo supe. Entonces me descubriste, Yahvé,
sus intrigas.
19. ¡Y
yo que estaba como cordero manso llevado al matadero, sin saber que
intrigaban contra mí!: ‘Destruyamos el árbol en su vigor;
borrémoslo de la tierra de los vivos, y su nombre no vuelva a
mentarse.’
A
estas alturas ya hace tiempo que lo sé. ¿No caigo bien verdad?.
Pues eso, que soy la Verdad.
20. ¡Oh
Yahvé Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los riñones y el
corazón!, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he
manifestado mi causa.
21. Y
en efecto, así dice Yahvé tocante a los de Anatot, que buscan mi
muerte diciendo: ‘No profetices en nombre de Yahvé, y no morirás a
nuestras manos’.
Hola
iluminados, soy yo, la que profetizo en nombre de Yahvé. ¿de verdad
teneis esos pensamientos?, ajá, ajá, ajá…..
22. Por
eso así dice Yahvé Sebaot: He decidido tomarles cuentas. Sus
mancebos morirán por la espada, sus hijos e hijas morirán de
hambre,
23. y
no quedará de ellos ni reliquia cuando yo traiga la desgracia a los
de Anatot, el año en que venga a castigarlos.
Palabra
de Dios.
Jeremías
12 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Queja
de Jeremías y respuesta de Dios
1. Tú
llevas la razón, Yahvé, cuando discuto contigo, no obstante, voy a
tratar contigo un punto de justicia. ¿Por qué tienen suerte los
malos y son felices todos los felones?
2. Los
plantas, y enseguida arraigan, van a más y dan fruto. Cerca estás
tú de sus labios, pero lejos de su corazón.
3. En
cambio a mí ya me conoces, Yahvé; me has visto y has comprobado que
mi corazón está contigo. Llévatelos como ovejas al matadero,
conságralos para el día de la matanza.
4. (¿Hasta
cuándo estará de luto la tierra y la hierba de todo el campo estará
seca? Por la maldad de los que moran en ella han desaparecido bestias
y aves.) Porque han dicho: ‘No ve Dios nuestros senderos.’
Que
Dios es muy tardo, tenía que haber venido antes. El sabe.
5. –
Si con los de a pie corriste y te cansaron, ¿cómo competirás con
los de a caballo? Y si en tierra abierta te sientes seguro, ¿qué
harás entre el boscaje del Jordán?
Esto
ya es a vosotros. Contra los que no tenemos poderes os habéis
esforzado, contra los que os hipnotizan con poderes ¿qué haréis?
6. Porque
incluso tus hermanos y la casa de tu padre, ésos también te
traicionarán y a tus espaldas gritarán. No te fíes de ellos cuando
te digan hermosas palabras.
Todos
alrededor os traicionaran, y sabeis que es verdad. ¿divertido no?
7. Dejé
mi casa, abandoné mi heredad, entregué el cariño de mi alma en
manos de sus enemigos.
Y
aquí ya habla Dios de lo que habéis hecho con sus poderes y su
pueblo.
8. Se
ha portado conmigo mi heredad como un león en la selva: me acosaba
con sus voces; por eso la aborrecí.
9. Mi
heredad es un pájaro pinto, las rapaces se ciernen sobre ella.
¡Andad, juntaos, fieras todas del campo: acercaos al festín!
10. Entre
muchos pastores destruyeron mi viña, hollaron mi heredad, trocaron
mi mejor campo en un yermo desolado.
11. La
convirtieron en desolación lamentable, me la dejaron yerma.
Totalmente desolado está el país, porque no hay allí nadie que lo
sienta.
No
sois ni humanos. Era tan fácil, tan sencillo, pero os atrajo más el
poder y la soberbia, os creeis superiores y maltratais toda la vida a
vuestro alrededor.
12. Sobre
todos los calveros del desierto han venido saqueadores (pues Yahvé
tiene una espada que devora), de un cabo al otro de la tierra, no
hubo cuartel para alma viviente.
Y
si no es el gigante, pues otra cosa, ¿qué os pensais?, ¿cómo
osais a hacer el mal?¿en qué os habéis convertido? Dios ha dejado
bien claro que castiga al malvado. ¿por qué creíais que a vosotros
no? Y encima parece que vais con un odio hacia las personas que ni
los animales más salvajes. Os lo juro, no os considero humanos.
13. Sembraron
trigo y espinos segaron, se afanaron sin provecho. Vergüenza les dan
sus cosechas, por causa de la ira ardiente de Yahvé.
14. Así
dice Yahvé: En cuanto a todos los malos vecinos que han tocado la
heredad que di en precio a mi pueblo Israel, he decidido arrancarlos
de su solar.(Y a la casa de Judá voy a arrancarla de en medio de
ellos.)
15. Pero
luego de haberlos arrancado, me volveré y les tendré lástima, y
los haré retornar, cada cual a su heredad y a su tierra.
Bueno,
aclaro, la mayoría morirá, no Dios no es de bueno tonto, os lo digo
porque creéis que constriñendo el corazón teatreramente estareis
salvados. No, va a buscar a quién verdaderamente haya seguido el
camino de Jesús, ese si se está dando cuenta mientras yo hablo, ese
tendrá que humillarse ANTE DIOS, sacudirse el polvo y revelarse ante
la Iglesia, cueste lo que le cueste, manifestar quienes son y avisar
al pueblo de la llegada del anticristo, porque vendrá.
16. Y
entonces, si de veras aprendieron el camino de mi pueblo jurando en
mi Nombre: ‘¡Por vida de Yahvé!’ – lo mismo que ellos enseñaron a
mi pueblo a jurar por Baal -, serán restablecidos a la par de mi
pueblo.
17. Mas
si no obedecen, arrancaré a aquella gente y arrancada quedará y la
haré perecer – oráculo de Yahvé -.
Por mí que se salven todos, pero no
será así y lo sabéis, el ejemplo lo teneís en Jezabel, mi
apóstol, aunque vea la realidad, prefiere negarla, esté hipnotizada
o no, caerá en manos de Satanás, y mira que me tiene cerca. Así
que vosotros o lo dais todo o vais a perecer. Advertidos estais.
Jeremías
13 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
La
señal del cinto podrido
1. Yahvé
me dijo así: ‘Anda y cómprate una faja de lino y te la pones a la
cintura, pero no la metas en agua.’
2. Compré
la faja, según la orden de Yahvé, y me la puse a la cintura.
3. Entonces
me dirigió Yahvé la palabra por segunda vez:
4. ‘Toma
la faja que has comprado y que llevas a la cintura, levántate y vete
al Éufrates y la escondes allí en un resquicio de la peña.’
5. Yo
fui y la escondí en el Éufrates como me había mandado Yahvé.
6. Al
cabo de mucho tiempo me dijo Yahvé: ‘Levántate, vete al Éufrates y
recoges de allí la faja que te mandé que escondieras allí.’
7. Yo
fui al Éufrates, cavé, recogí la faja del sitio donde la había
escondido y resulta que se había echado a perder la faja: no valía
para nada.
8. Entonces
me dirigió Yahvé la palabra en estos términos:
9. ‘Así
dice Yahvé: Del mismo modo echaré a perder la mucha soberbia de
Judá y de Jerusalén.
10. Ese
pueblo malo que rehúsa oír mis palabras, que caminan según la
terquedad de sus corazones y han ido en pos de otros dioses a
servirles y adorarles, serán como esta faja que no vale para nada.
11. Porque
así como se pega la faja a la cintura de uno, de igual modo hice
apegarse a mí a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá –
oráculo de Yahvé – con idea de que fuesen mi pueblo, mi nombradía,
mi loor y mi prez, pero ellos no me oyeron.
Pues
la faja y la paja que se quemarán en el infierno es la misma.
Vosotros, Iluminados.
La
señal de las tinajas llenas
12. Diles
este refrán: Así dice Yahvé, el Dios de Israel: ‘Todo cántaro se
puede llenar de vino.’ Ellos te dirán: ‘¿No sabemos de sobra que
todo cántaro se puede llenar de vino?’
13. Entonces
les dices: ‘Pues así dice Yahvé: He decidido emborrachar
completamente a todos los habitantes de esta tierra, a los reyes
sucesores de David en el trono, a los sacerdotes y profetas y a todos
los habitantes de Jerusalén,
14. y
los estrellaré, a cada cual contra su hermano, padres e hijos a una
– oráculo de Yahvé – sin que piedad, compasión y lástima me
quiten de destruirlos.’
Pues
eso, que viene en serio.
Judá
será llevada en cautiverio
15. Oíd
y escuchad, no seáis altaneros, porque habla Yahvé.
16. Dad
gloria a vuestro Dios Yahvé antes que haga oscurecer, y antes que se
os vayan los pies sobre la sierra oscura, y esperéis la luz, y él
la haya convertido en negrura, la haya trocado en tiniebla densa.
Os
llevarán, estais hipnotizados, es importante que lo sepais. Creeis
que vais hacia la luz y es sombra vuestro alrededor. Estais
engañados. Obedeceis al demonio locos. Lo que os manda la voz es
maldad. Y vosotros gustosos haciéndolo.
17. Pero
si no le oyereis, en silencio llorará mi alma por ese orgullo, y
dejarán caer mis ojos lágrimas, y verterán copiosas lágrimas,
porque va cautiva la grey de Yahvé.
Que
os hipnotizan, que os hipnotizan, que os hipnotizan…..
18. Di
al rey y a la Gran Dama: Humillaos, sentaos, porque ha caído de
vuestras cabezas vuestra diadema preciosa.
Sí
esa corona que esperais en el cielo, al lado del trono de Dios, ¡¡Que
sois Lucifer!!
19. Las
ciudades del Negueb están cercadas, y no hay quien abra. Todo Judá
es deportado, deportado en masa.
TODOS
TODOS TODOS ESTAIS HIPNOTIZADOS.
20. Alza
tus ojos, Jerusalén, mira a los que vienen del norte. ¿Dónde está
la grey que se te dio, tus preciosas ovejas?
21. ¿Qué
dirás cuando vengan a castigar a tus cabecillas, a los que habías
preparado para que fueran tus jefes? ¿No te acometerán dolores como
de parturienta?
En
los mandatarios, en los que confiais, en vuestros vecinos, sólo a
Dios, Dolores de dar “a LUZ”
22. Pero
acaso digas en tus adentros: ‘¿Por qué me ocurren estas cosas?’ Por
tu gran culpa han sido alzadas tus faldas y han sido forzados tus
calcañales.
El
calcañar de mi apóstol será el primero, la suplantación de ella,
pero vosotros vais detrás.
23. ¿Muda
el cusita su piel, o el leopardo sus pintas? ¿Podréis entonces
hacer el bien los avezados al mal?
Estais
tan acostumbrados al mal, que ni distinguis lo que es el bien.
¿Cuánta es vuestra soberbia?
24. Por
eso os esparcí como tamo al viento de la estepa.
25. Ésa
es tu suerte, el lote que te toca de mi parte – oráculo de Yahvé -:
por cuanto que me olvidaste y te fiaste de la Mentira.
Un
consejo, esconder la verdad por pequeño que sea, os llevará a la
muerte. Sólo la verdad, no os fieis de nadie.
26. Pues
también yo te he levantado las faldas sobre tu rostro, y se ha visto
tu indecencia.
27. ¡Ah,
tus adulterios y relinchos, la bajeza de tu prostitución! Sobre los
altos, por la campiña he visto tus Monstruos abominables. ¡Ay de
ti, Jerusalén, que no estás pura! ¿Hasta cuándo todavía…?
Pero abobinables, y porque yo no me
puedo ni llegar a imaginar, pero Dios tiene que estar ardiéndole la
sangre si tuviera.
Jeremías
14 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Mensaje
con motivo de la sequía
1. Palabra
de Yahvé a Jeremías, a propósito de la sequía.
2. Judá
está de luto, sus ciudades desfallecen sombrías y abatidas, y sube
el alarido de Jerusalén.
3. Sus
nobles mandaban a los pequeños por agua: llegaban a los aljibes y no
la encontraban; volvían con sus cántaros vacíos. Quedaban
confundidos y avergonzados y se cubrían la cabeza.
4. El
suelo está consternado por no haber lluvia en la tierra. Confusos
andan los labriegos, se han cubierto la cabeza.
5. Hasta
la cierva en el campo parió y abandonó a su cría, porque no había
césped.
6. Los
onagros se paraban sobre los calveros, aspiraban el aire como
chacales, tenían los ojos consumidos por falta de hierba.
Compara
la sequía, la falta de agua con la falta de Dios, de sus palabras,
de sus mensajes.
7. Aunque
nuestras culpas hablen contra nosotros, Yahvé, obra por amor de tu
Nombre. Cierto, son muchas nuestras apostasías, contra ti hemos
pecado.
8. ¡Oh
esperanza de Israel, Yahvé, Salvador suyo en tiempo de angustia!
¿Por qué has de ser cual forastero en la tierra, o cual viajero que
se tumba para hacer noche?
9. ¿Por
qué has de ser como un pasmado, como un valiente incapaz de ayudar?
Pues tú estás entre nosotros, Yahvé, y por tu Nombre se nos llama,
¡no te deshagas de nosotros!
10. Así
dice Yahvé de este pueblo: ¡Cómo les gusta vagabundear!, no
contienen sus pies. Pero Yahvé no se complace en ellos: ahora se va
a acordar de su culpa y a castigar su pecado.
11. Y
me dijo Yahvé: ‘No intercedas en pro de este pueblo.
12. Así
ayunen, no escucharé su clamoreo; y así levanten holocausto y
ofrenda, no me complacerán; sino que con espada, con hambre y con
peste voy a acabarlos.’
13. Dije
yo: ‘¡Ah, Señor Yahvé! Resulta que los profetas están
diciéndoles: No veréis espada, ni tendréis hambre, sino que voy a
daros paz segura en este lugar.’
14. Y
me dijo Yahvé: ‘Mentira profetizan esos profetas en mi nombre. Yo no
los he enviado ni dado instrucciones, ni les he hablado. Visión
mentirosa, augurio fútil y delirio de sus corazones os dan por
profecía.
15. Por
tanto, así dice Yahvé: Tocante a los profetas que profetizan en mi
nombre sin haberlos enviado yo, y que dicen: ‘No habrá espada ni
hambre en este país’, con espada y con hambre serán rematados los
tales profetas,
16. y
el pueblo al que profetizan yacerá derribado por las calles de
Jerusalén, por causa del hambre y de la espada, y no habrá
sepulturero para ellos ni para sus mujeres, sus hijos y sus hijas;
pues volcaré sobre ellos mismos su maldad.’
17. Les
dirás esta palabra: Dejen caer mis ojos lágrimas de noche y de día
sin parar, porque de quebranto grande es quebrantada la doncella, la
capital de mi pueblo, de golpe gravísimo.
Dios
llora por veros hacer maldad. Pero no os arrepentis ni os dais por
aludidos. Os castigará, porque vuestra maldad es inhumana.
18. Si
salgo al campo, encuentro heridos de espada, y si entro en la ciudad,
encuentro muertos de hambre. Hasta el profeta, hasta el sacerdote
vagan por el país desorientados.
19. –
¿Es que has desechado a Judá?, ¿o acaso te has hastiado de Sión?
¿Por qué nos has herido, sin esperanza de cura? Esperábamos paz, y
no hubo bien alguno; el tiempo de la cura, y se presenta el miedo.
20. Reconocemos,
Yahvé, nuestras maldades, la culpa de nuestros padres; que hemos
pecado contra ti.
21. No
desprecies, por amor de tu Nombre, no deshonres la sede de tu Gloria.
Recuerda, no anules tu alianza con nosotros.
22. ¿Hay
entre las Vanidades de los paganos quienes hagan llover?, ¿o acaso
los cielos dan de suyo la llovizna? ¿No eres tú mismo, oh Yahvé?
¡Dios nuestro, esperamos en ti, porque tú hiciste todas estas
cosas!
Claves para vuestro arrepentimiento.
Jeremías
15 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
La
implacable ira de Dios contra Judá
1. Y
me dijo Yahvé: Aunque se me pongan Moisés y Samuel por delante, no
estará mi corazón por este pueblo. Échalos de mi presencia y que
salgan.
2. Y
como te digan: ‘¿A dónde salimos?’, les dices: Así dice Yahvé:
Quien sea para la muerte, a la muerte; quien para la espada, a la
espada; quien para el hambre, al hambre, y quien para el cautiverio,
al cautiverio.
3. Haré
que se encarguen de ellos cuatro géneros (de males) – oráculo de
Yahvé -: la espada para degollar, los perros para despedazar, las
aves del cielo y las bestias terrestres para devorar y estragar.
4. Los
convertiré en espantajo para todos los reinos de la tierra, por
culpa de Manasés, hijo de Ezequías, rey de Judá, por lo que hizo
en Jerusalén.
5. ¿Quién,
pues, te tendrá lástima, Jerusalén?, ¿quién meneará la cabeza
por ti?, ¿quién se alargará a saludarte?
6. Tú
me has abandonado – oráculo de Yahvé – de espaldas te has ido. Pues
yo extiendo mi mano sobre ti y te destruyo. Estoy cansado de
apiadarme,
7. y
voy a beldarlos con el bieldo en las puertas del país. He dejado sin
hijos, he malhadado a mi pueblo, porque de sus caminos no se
convertían.
Sois
muy malos, las palabras no llegan, los males proceden del demonio,
habrá muertes, os convertirá en sus perros, etc…
Si
cuando os destruya se alegrará la tierra, será como cuando se
expulsa a un demonio, todos se alegrarán. No os tendrán lástima.
¿Os podéis dar cuenta?
Ha
aguantado mucho tiempo.
8. Yo
les he hecho más viudas que la arena de los mares. He traído sobre
las madres de los jóvenes guerreros al saqueador en pleno mediodía.
He hecho caer sobre ellos de pronto sobresalto y alarma.
9. Mal
lo pasó la madre de siete hijos: exhalaba el alma, se puso su sol
siendo aún de día, se avergonzó y se abochornó. Y lo que queda de
ellos, a la espada voy a entregarlo delante de sus enemigos – oráculo
de Yahvé -.
Se
puso su sol siendo aún de día, Cayó en la hipnosis. Os matarán.
10. ¡Ay
de mí, madre mía, que me diste a luz para ser varón discutido y
debatido por todo el país! Ni les debo, ni me deben, ¡pero todos me
maldicen!
Ahora
Jeremías se lamenta de su suerte, al igual que yo, la testigo.
11. Di,
Yahvé, si no te he servido bien: intercedí ante ti por mis enemigos
en el tiempo de su mal y de su apuro.
Mis
enemigos sois vosotros, y yo os ayudo.
Y
dice Dios a los Iluminados, yo pondría un punto y aparte.
12. ¿Se
mella el hierro, el hierro del norte, y el bronce?
13. Tu
haber y tus tesoros al pillaje voy a dar gratis, por todos tus
pecados en todas tus fronteras,
14. y
te haré esclavo de tus enemigos en un país que no conoces, pues ha
estallado el fuego de mi ira, que sobre vosotros estará encendido.
Todo
lo vuestro y vuestros poderes se los quedará el demonio, que será
vuestro amo. Pero no lo conoceis. Es el gigante, esas bestias que lo
han dejado pasar. Sobre vosotros..
Jehová
reanima a Jeremías
15. Tú
lo sabes, Yahvé: acuérdate de mí, visítame y véngame de mis
perseguidores. No por alargar tu ira sea yo arrebatado. Sábelo: por
ti he soportado el oprobio.
16. Se
presentaban tus palabras, y yo las devoraba; era tu palabra para mí
un gozo y alegría de corazón, porque se me llamaba por tu Nombre
Yahvé, Dios Sebaot.
17. No
me senté en peña de gente alegre y me holgué: por obra tuya,
solitario me senté, porque de rabia me llenaste.
18. ¿Por
qué ha resultado mi penar perpetuo, y mi herida irremediable,
rebelde a la medicina? ¡Ay! ¿serás tú para mí como un espejismo,
aguas no verdaderas?
19. Entonces
Yahvé dijo así: Si te vuelves porque yo te haga volver, estarás en
mi presencia; y si sacas lo precioso de lo vil, serás como mi boca.
Que ellos se vuelvan a ti, y no tú a ellos.
20. Yo
te haré para este pueblo muralla de bronce inexpugnable. Y pelearán
contigo, pero no te podrán, pues contigo estoy yo para librarte y
salvarte – oráculo de Yahvé -.
21. Te
salvaré de mano de los malvados y te rescataré del puño de esos
rabiosos.
¿Nos parecemos en algo?
Jeremías
16 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Juicio
de Jehová contra Judá
1. Me
dirigió Yahvé la palabra en estos términos:
2. No
tomes mujer ni tengas hijos ni hijas en este lugar.
Lo
siento Jezabel, no eres tú, soy yo la que no quiere (Gracias Dios,
Gracias). Bromas aparte, ¿nadie se pregunta qué hace Jeremías
físicamente en el final de los tiempos?
3. Que
así dice Yahvé de los hijos e hijas nacidos en este lugar, de sus
madres que los dieron a luz y de sus padres que los engendraron en
esta tierra:
4. De
muertes miserables morirán, sin que sean plañidos ni sepultados. Se
volverán estiércol sobre la faz del suelo. Con espada y hambre
serán acabados, y serán sus cadáveres pasto para las aves del
cielo y las bestias de la tierra.
Si
vosotros sois abobinables vuestras muertes también lo serán.
Primero os poseerá el demonio y después morireis a espada.
5. Sí,
así dice Yahvé: No entres en casa de duelo, ni vayas a plañir, ni
les consueles; pues he retirado mi paz de este pueblo – oráculo de
Yahvé -, la merced y la compasión.
Os
digo lo que se sentirá en la Tierra con vuestra muerte, al igual que
cuando expulsais un demonio, alivio y paz. Porque no sois humanos, ni
lo quereis. Si no lo veis como os digo es porque pensais como un
demonio, porque realmente lo sois. Marca de Satán en la frente.
Aún
así llamo a aquellos que realmente se humillen, se pongan a la
altura de cualquier mortal, pueda ver el poder de Dios y lo den todo,
porque su recompensa será grande.
6. Morirán
grandes y chicos en esta tierra. No se les sepultará, ni nadie les
plañirá, ni se arañarán ni se raparán por ellos,
7. ni
se partirá el pan al que está de luto para consolarle por el
muerto, ni le darán a beber la taza consolatoria por su padre o por
su madre.
Pensad
por un momento, si no se os tendrá lástima de la masacre que hará
Dios, ¿qué sois?, ¿cómo podéis creerse elegidos si sois lo más
malvado habido y por haber? SOIS MALOS, DARSE CUENTA.
8. Y
en casa de convite tampoco entres a sentarte con ellos a comer y
beber.
9. Que
así dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: He decidido hacer
desaparecer de este lugar, a vuestros propios ojos y en vuestros
días, toda voz de gozo y alegría, la voz del novio y la voz de la
novia.
Literalmente
no teneis vuestros propios ojos. Estais hipnotizados. Aparte estais
mudos.
10. Luego,
cuando hayas comunicado a este pueblo todas estas palabras, y te
digan: ‘¿Por qué ha pronunciado Yahvé contra nosotros toda esta
gran desgracia?, ¿cuál es nuestra culpa y cuál nuestro pecado que
hemos cometido contra Yahvé nuestro Dios?’,
11. tú
les dirás: ‘Es porque me dejaron vuestros padres – oráculo de Yahvé
– y se fueron tras otros dioses y les sirvieron y adoraron, y a mí
me dejaron, y mi Ley no guardaron.
Habeis
nacido ya en cuna soberbia, desde pequeños os han malcriado. Pero
vosotros predicais a Jesús por fuera, pero por dentro no lo hacéis.
Sois tan culpables como ellos.
12. Y
vosotros mismos habéis hecho peor que vuestros padres, pues he aquí
que va cada uno en pos de la dureza de su mal corazón, sin
escucharme.
13. Pero
yo os echaré lejos de esta tierra, a otra que no habéis conocido
vosotros ni vuestros padres, y serviréis allí a otros dioses día y
noche, pues no os otorgaré perdón.’
Son
las palabras más duras y terribles que cualquier hombre ha podido
escuchar nunca, y vosotros como si oyérais música armoniosa en
vuestra cabeza. ¡¡¡Que os va a matar Dios!!!
14. En
efecto, mirad que vienen días – oráculo de Yahvé – en que no se
dirá más: ‘¡Por vida de Yahvé, que subió a los israelitas de
Egipto!’,
15. sino:
‘¡Por vida de Yahvé, que subió a los hijos de Israel del país del
norte, y de todos los países a donde los arrojara!’ Pues yo los
devolveré a su solar, que di a sus padres.
16. Voy
a enviar a muchos pescadores – oráculo de Yahvé -, que los
pescarán. Y luego de esto enviaré a muchos cazadores, y los cazarán
de encima de cada monte y de cada cerro y de los resquicios de las
peñas.
Sois
los pescadores pescados, los cazadores cazados.
17. Porque
mis ojos están puestos en todos sus caminos: no se me ocultan, ni se
zafa su culpa de delante de mis ojos.
Si
yo, que leo mi profecía diciendo que me salvará Dios, y estoy
acobardada, vosotros que os dice Dios lo pecadores que sois y que va
a por vosotros ¿cómo podeis vivir?
18. Pagaré
doblado por su culpa y su pecado, porque ellos execraron mi tierra
con la carroña de sus Monstruos abominables, y de sus Abominaciones
llenaron mi heredad.
Dicho
por el Dios del amor, y corroborado por mí, en lo poco que se, sois
MOUNSTRUOS ABOBINABLES.
19. ¡Oh
Yahvé, mi fuerza y mi refuerzo, mi refugio en día de apuro! A ti
las gentes vendrán de los confines de la tierra y dirán: ¡Luego
Mentira recibieron de herencia nuestros padres, Vanidad y cosas sin
provecho!
Le
criticareis, os vistió de sol y vosotros pecando le echasteis la
culpa a Él. Nenicos, Dios sabe lo que va a pasar, para el el tiempo
no existe. Aún sois libres de cambiar, pero preferis criticarle y
echarle la culpa. Por supuesto el demonio que llevais dentro gozará
a más no poder. Burros.
20. ¿Es
que va a hacerse el hombre dioses para sí?, ¡aunque aquellos no son
dioses!
Luciferes
21. Por
tanto, voy a darles a conocer – esta vez sí – mi mano y mi poderío,
y sabrán que mi nombre es Yahvé.
Esta vez sí que sí.
Jeremías
17 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
El
pecado escrito en el corazón de Judá
1. El
pecado de Judá está escrito con buril de hierro; con punta de
diamante está grabado sobre la tabla de su corazón y en los cuernos
de sus aras,
2. así,
recordarán sus hijos sus aras y sus cipos cabe los árboles
frondosos, sobre los oteros altos,
Nada
bueno, de generación en generación.
3. mi
monte, en la campiña. Tu haber y todos tus tesoros al pillaje voy a
dar, en pago por todos tus pecados de los altos, en todas tus
fronteras.
A
ver, ¿quienes son los elegidos? Síiii vosotros. Los más mejores,
los más … ricos, fornicarios y asesinos…. biennnn. A vosotros
os lo robará todo. No me burlo, es que es mi misión abriros esos
ojos cerrados que tenéis. Aparte tampoco miento.
4. Tendrás
que deshacerte de la heredad que te di, y te haré esclavo de tus
enemigos en un país que no conoces, pues ha estallado el fuego de mi
ira, que para siempre estará encendido.
La
heredad que os dio son los poderes, ¿quiénes son vuestros
enemigos?, Los demonios, a estos no los conoceis. Suena divertido
verdad. Si yo os mataría como cucarachas y soy buena, ¿qué os hará
Dios?. Dadlo todo o morireis cruelmente. Que no os importe nada
excepto Dios.
5. Así
dice Yahvé: Maldito quien se fía del hombre, y hace de la carne su
apoyo, y de Yahvé se aparta en su corazón.
Estais
solos, ni Papa, ni lider, ni Iglesia. Nada, todos estais corruptos,
no os fieis ni obedezcais a nadie ni a nada. Os arrastrarán con
ellos. Las palabras buenas os condenarán, llevais todos a Satanás,
y os seduce, no dormiros, ni os dejeis llevar un milímetro. Sólo
hay una verdad, sólo hay un Dios.
6. Es
como el tamarisco en la Arabá, y no verá el bien cuando viniere.
Vive en los sequedales del desierto, en saladar inhabitable.
Estais
cegados. Estais en el desierto. Os pensais que todo está bien, que
no hay que cambiar nada, cuando todo está destruido a vuestro
alrededor.
7. Bendito
quien se fía de Yahvé, pues no defraudará Yahvé su confianza.
8. Es
como árbol plantado a la vera del agua, que junto a la corriente
echa sus raíces. No temerá cuando viene el calor, y estará su
follaje frondoso; en año de sequía no se inquieta ni se retrae de
dar fruto.
9. El
corazón es lo más retorcido; no tiene arreglo: ¿quién lo conoce?
10. Yo,
Yahvé, exploro el corazón, pruebo los riñones, para dar a cada
cual según su camino, según el fruto de sus obras.
Las
obras, los buenos frutos, hacer el bien, no tener miedo más que a
Dios, eso os salvará. Dadlo todo.
11. La
perdiz incuba lo que no ha puesto; así es el que hace dinero, mas no
con justicia: en mitad de sus días lo ha de dejar y a la postre
resultará un necio.
Las
malas obras os quitan sabiduría de Dios literalmente, las buenas
obras os la dan.
12. Solio
de Gloria, excelso desde el principio, es el lugar de nuestro
santuario.
13. Esperanza
de Israel, Yahvé: todos los que te abandonan serán avergonzados, y
los que se apartan de ti, en la tierra serán escritos, por haber
abandonado el manantial de aguas vivas, Yahvé.
14. Cúrame,
Yahvé, y sea yo curado; sálvame, y sea yo salvo, pues tú eres mi
alabanza.
15. Mira
que ellos me dicen: ‘¿Dónde está la palabra de Yahvé? ¡vamos,
que venga!’
Apóstoles
no podeis oirla, no íbais a tener señal.
16. Yo
nunca te apremié a hacer daño; el día de aflicción no he deseado;
tú lo sabes: lo salido de mis labios te lo he dicho a la cara.
17. No
seas para mí espanto, ¡oh tú, mi amparo en el día aciago!
18. Avergüéncense
mis perseguidores, y no me avergüence yo; espántense ellos, y no me
espante yo. Trae sobre ellos el día aciago, y con doble
quebrantamiento quebrántalos.
Observancia
del día de reposo
19. Yahvé
me dijo así: Ve y te paras a la puerta de los Hijos del pueblo, por
la que entran los reyes de Judá y por la que salen, y asimismo en
todas las puertas de Jerusalén,
20. y
les dices: Oíd la palabra de Yahvé, reyes de Judá, y todo Judá y
los habitantes de Jerusalén que entráis por estas puertas.
21. Así
dice Yahvé: ‘Guardaos, por vida vuestra, de llevar carga en día de
sábado y meterla por las puertas de Jerusalén.
22. No
saquéis tampoco carga de vuestras casas en sábado, ni hagáis
trabajo alguno, antes bien santificad el sábado como mandé a
vuestros padres.’
23. Mas
no oyeron ni aplicaron el oído, sino que atiesaron su cerviz sin oír
ni aprender.
24. Que
si me hacéis caso – oráculo de Yahvé – no metiendo carga por las
puertas de esta ciudad en sábado y santificando el día de sábado
sin realizar en él trabajo alguno,
25. entonces
entrarán por las puertas de esta ciudad reyes que se sienten sobre
el trono de David, montados en carros y caballos, ellos y sus
oficiales, la gente de Judá y los habitantes de Jerusalén. Y durará
esta ciudad para siempre.
26. Y
vendrán de las ciudades de Judá, de los aledaños de Jerusalén,
del país de Benjamín, de la Tierra Baja, de la Sierra y del Negueb
a traer holocaustos, sacrificios, oblaciones e incienso y a traer
ofrendas de acción de gracias al templo de Yahvé.
27. Pero
si no me oyereis en cuanto a santificar el sábado y no llevar carga
ni meterla por las puertas de Jerusalén en sábado, entonces
prenderé fuego a sus puertas, que consumirá los palacios de
Jerusalén, y no se apagará.
El sábado lo quería Dios para Él.
Para que hicíeramos su palabra. Vosotros vivir en Sábado.
Jeremías
18 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
La
señal del alfarero y el barro
1. Palabra
que Yahvé dirigió a Jeremías:
2. Levántate
y baja a la alfarería, que allí mismo te haré oír mis palabras.
3. Bajé
a la alfarería, y resulta que el alfarero estaba haciendo un trabajo
al torno.
4. El
cacharro que estaba haciendo se estropeó como barro en manos del
alfarero, y éste volvió a empezar, trasformándolo en otro cacharro
diferente, como mejor le pareció al alfarero.
5. Entonces
me dirigió Yahvé la palabra en estos términos:
6. ¿No
puedo hacer yo con vosotros, casa de Israel, lo mismo que este
alfarero? – oráculo de Yahvé -. Lo mismo que el barro en la mano
del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel.
7. De
pronto hablo contra una nación o reino, de arrancar, derrocar y
perder;
8. pero
se vuelve atrás de su mal aquella gente contra la que hablé, y yo
también desisto del mal que pensaba hacerle.
9. Y
de pronto hablo, tocante a una nación o un reino, de edificar y
plantar;
10. pero
hace lo que parece malo desoyendo mi voz, y entonces yo también
desisto del bien que había decidido hacerle.
11. Ahora,
pues, di a la gente de Judá y a los habitantes de Jerusalén: Así
dice Yahvé: ‘Mirad que estoy ideando contra vosotros cosa mala y
pensando algo contra vosotros. Ea, pues; volveos cada cual de su mal
camino y mejorad vuestra conducta y acciones.’
Lleva
pensándolo más de 4000 años diría yo. Así que hacer el favor.
12. Pero
van a decir: ‘Es inútil; porque iremos en pos de nuestros
pensamientos y cada uno de nosotros hará conforme a la terquedad de
su mal corazón.’
Lo
direis y lo pensareis algunos, calculad que teneís un demonio,
especialista en depresiones, si lo hubierais estudidado más.
13. Por
tanto, así dice Yahvé: Vamos, preguntad entre las naciones: ¿Quién
oyó tal? ¡Bien fea cosa ha hecho la virgen de Israel!
14. ¿Faltará
acaso de la peña excelsa la nieve del Líbano?, ¿o se agotarán las
aguas crecidas, frescas, corrientes?
15. Pues
bien, mi pueblo me ha olvidado. A la Nada inciensan. Han tropezado en
sus caminos, aquellos senderos de siempre, para irse por trochas, por
camino no trillado.
16. Es
para trocar su tierra en desolación, en eterna rechifla: todo el que
pasare se asombrará de ella y meneará la cabeza.
17. Como
el viento solano los esparciré delante del enemigo. La espalda, que
no la cara, les mostraré el día de su infortunio.
Yo
lucharía por mí. El bien está claro lo que es. Y sí oireis al
demonio como os hunde, pero no le hagais caso, o morireis.
Quiero
y no quiero daros mensajes de esperanza, pues teneis que temblar y
asustarse, para que tengais temor de Dios, pues si no no vais a
cambiar, pero haced el bien, Dios perdona a los pecadores,
arrepentirse humillarse y cambiad. No os va a perdonar por nada, os
lo tendréis que ganar. No esteis tranquilos, haced el bien.
Conspiración
del pueblo y oración de Jeremías
18. Entonces
dijeron: ‘Venid y tramemos algo contra Jeremías, porque no va a
faltarle la ley al sacerdote, el consejo al sabio, ni al profeta la
palabra. Venid e hirámosle por su propia lengua: no estemos atentos
a todas sus palabras.’
19. Estáte
atento a mí, Yahvé, y oye lo que dicen mis contrincantes.
20. ¿Es
que se paga mal por bien? (Porque han cavado una hoya para mi
persona.) Recuerda cuando yo me ponía en tu presencia para hablar en
bien de ellos, para apartar tu cólera de ellos.
Es
verdad, advertir no es desearos el mal. Es mi función, se hace así,
no puedo salvaros del demonio dándoros un aplauso. Sólo con la
verdad, la verdad es muy importante.
21. Por
tanto, entrega a sus hijos al hambre y desángralos a filo de espada;
queden sus mujeres sin hijos y viudas, sean sus varones asesinados,
sus mancebos acuchillados en la guerra.
22. Óigase
griterío en sus casas, cuando traigas sobre ellos pillaje repentino.
Porque han cavado una hoya para prenderme, y trampas han escondido
para mis pies.
23. Pero
tú, Yahvé, conoces todo su plan de muerte contra mí. ¡No
disimules su culpa, no borres de tu presencia su pecado! ¡Que caigan
ante ti, al tiempo de tu ira, descarga en ellos!
Os va a matar, pero yo desearía que
cambiárais.
Jeremías
19 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
La
señal de la vasija rota
1. Entonces
Yahvé dijo a Jeremías: Ve y compras un jarro de cerámica; tomas
contigo a algunos ancianos del pueblo y algunos sacerdotes,
2. sales
al valle de Ben Hinón, a la entrada de la puerta de las Tejoletas, y
pregonas allí las palabras que voy a decirte.
3. Dirás:
Oíd la palabra de Yahvé, reyes de Judá y habitantes de Jerusalén.
Así dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: ‘Pienso traer sobre este
lugar una desgracia, que a todo el que la oyere le zumbarán los
oídos.
4. Porque
me han dejado, han hecho extraño este lugar y han incensado en él a
otros dioses que ni ellos ni sus padres conocían. Los reyes de Judá
han llenado este lugar de sangre de inocentes,
5. y
han construido los altos de Baal para quemar a sus hijos en el fuego,
en holocausto a Baal, – lo que no les mandé ni les dije ni me pasó
por las mientes -.
6. Por
tanto, van a venir días – oráculo de Yahvé – en que no se hablará
más de Tófet ni del valle de Ben Hinón, sino del ‘Valle de la
Matanza’.
7. Vaciaré
la prudencia de Judá y Jerusalén a causa de este lugar: los haré
caer a espada ante sus enemigos por mano de los que busquen su
muerte; daré sus cadáveres por comida a las aves del cielo y a las
bestias de la tierra,
8. y
convertiré esta ciudad en desolación y rechifla: todo el que pase a
su vera se quedará atónito y silbará a la vista de sus heridas.
9. Les
haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y comerán
cada uno la carne de su prójimo, en el aprieto y la estrechez con
que les estrecharán sus enemigos y los que busquen su muerte.’
10. Luego
rompes el jarro a la vista de los hombres que vayan contigo
11. y
les dices: Así dice Yahvé Sebaot: ‘Asimismo quebrantaré yo a este
pueblo y a esta ciudad, como quien rompe un cacharro de alfarería,
que ya no tiene arreglo. ‘Y se harán enterramientos en Tófet, hasta
que falte sitio para enterrar.
12. Así
haré con este lugar – oráculo de Yahvé – y con sus habitantes,
hasta dejar a esta ciudad lo mismo que Tófet,
13. y
que sean las casas de Jerusalén y las de los reyes de Judá como el
lugar de Tófet: una inmundicia; todas las casas en cuyas azoteas
incensaron a toda la tropa celeste y libaron libación a otros
dioses.’
14. Partió
Jeremías de Tófet, a donde le había enviado Yahvé a profetizar y,
parándose en el atrio del templo de Yahvé, dijo a todo el pueblo:
15. ‘Así
dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: Pienso traer a esta ciudad y a
todos sus aledaños toda la calamidad que he pronunciado contra ella,
porque ha atiesado su cerviz, desoyendo mis palabras.’
Todo para vosotros.
Jeremías
20 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Profecía
contra Pasur
1. El
sacerdote Pasjur, hijo de Imer, que era inspector jefe de la Casa de
Yahvé, oyó a Jeremías profetizar dichas palabras.
2. Pasjur
hizo dar una paliza al profeta Jeremías y lo hizo meter en el
calabozo de la Puerta Alta de Benjamín – la que está en el templo
de Yahvé -.
3. Al
día siguiente sacó Pasjur a Jeremías del calabozo. Díjole
Jeremías: No es Pasjur el nombre que te ha puesto Yahvé, sino
‘Terror en torno’.
4. Porque
así dice Yahvé: ‘Voy a convertirte en terror para ti mismo y para
todos tus allegados, los cuales caerán por la espada de sus
enemigos, y tus ojos lo estarán viendo. Y asimismo a todo Judá
entregaré en manos del rey de Babilonia, que los deportará a
Babilonia y los acuchillará.
5. Y
entregaré todas las reservas de esta ciudad y todo lo atesorado,
todas sus preciosidades y todos los tesoros de los reyes de Judá, en
manos de sus enemigos, que los pillarán, los tomarán y se los
llevarán a Babilonia.
6. En
cuanto a ti, Pasjur, y todos los moradores de tu casa, iréis al
cautiverio. En Babilonia entrarás, allí morirás y allí mismo
serás sepultado tú y todos tus allegados a quienes has profetizado
en falso.
Esconder
la verdad os traerá más culpa sobre vuestras cabezas. Mira cómo ha
pagado esconder a la mujer, pues esconder la verdad, y os mentireis
vosotros mismos. Listos, más que listos.
Lamento
de Jeremías
7. Me
has seducido, Yahvé, y me dejé seducir; me has agarrado y me has
podido. He sido la irrisión cotidiana: todos me remedaban.
8. Cada
vez que abro la boca es para clamar ‘¡Atropello!’, y para gritar:
‘¡Me roban!’ La palabra de Yahvé ha sido para mí oprobio y befa
cotidiana.
9. Yo
decía: ‘No volveré a recordarlo, ni hablaré más en su Nombre.’
Pero había en mi corazón algo así como fuego ardiente, prendido en
mis huesos, y aunque yo trabajaba por ahogarlo, no podía.
10. Escuchaba
las calumnias de la turba: ‘¡Terror por doquier!, ¡denunciadle!,
¡denunciémosle!’ Todos aquellos con quienes me saludaba estaban
acechando un traspiés mío: ‘¡A ver si se distrae, y le podremos, y
tomaremos venganza de él!’
11. Pero
Yahvé está conmigo, cual campeón poderoso. Y así mis
perseguidores tropezarán impotentes; se avergonzarán mucho de su
imprudencia: confusión eterna, inolvidable.
Se parece a algo mi vida ¿no?.
12. ¡Oh
Yahvé Sebaot, juez de lo justo, que escrutas las entrañas y el
corazón!, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he
encomendado mi causa.
13. Cantad
a Yahvé, alabad a Yahvé, porque ha salvado la vida de un pobrecillo
de manos de malhechores.
14. ¡Maldito
el día en que nací!, ¡el día que me dio a luz mi madre no sea
bendito!
15. ¡Maldito
aquel que felicitó a mi padre diciendo: ‘Te ha nacido un hijo
varón’, y le llenó de alegría!
16. Sea
el hombre aquel semejante a las ciudades que destruyó Yahvé sin que
le pesara, y escuche alaridos de mañana y gritos de ataque al
mediodía.
17. ¡Oh,
que no me haya hecho morir desde el vientre, y hubiese sido mi madre
mi sepultura, con seno preñado eternamente!
18. ¿Para
qué haber salido del seno, a ver pena y aflicción, y a consumirse
en la vergüenza mis días?
Más que lamentarme no quiero ni pensar
en lo que les pasará a mis seres queridos. Yo se lo que pasa pero
ellos no. Sé que Dios me los devolverá de alguna forma, pero
vosotros sereis perros inmundos con ellos, no creais que no lo sé,
aunque prefiero no pensarlo porque no podría vivir, y sois tan
malvados que os alegraís de las desgracias ajenas.
Jeremías
21 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Jerusalén
será destruida
1. Palabra
dirigida a Jeremías de parte de Yahvé, cuando el rey Sedecías
mandó donde él a Pasjur, hijo de Malquías, y al sacerdote
Sofonías, hijo de Maasías, a decirle:
2. ‘Ea,
consulta de nuestra parte a Yahvé, porque el rey de Babilonia,
Nabucodonosor, nos ataca. A ver si nos hace Yahvé un milagro de los
suyos, y aquél se retira de encima de nosotros.’
3. Díjoles
Jeremías: ‘Así diréis a Sedecías:
4. Esto
dice Yahvé, el Dios de Israel: Voy a hacer que reboten las armas que
tenéis en las manos y con las que os batís contra el rey de
Babilonia y contra los caldeos que os cercan extramuros, y las
amontonaré en medio de esta ciudad.
5. Yo
voy a batirme contra vosotros con mano fuerte y tenso brazo, con ira,
con cólera y con encono grande.
6. Heriré
a los habitantes de esta ciudad, hombres y bestias, con una gran
peste; ¡morirán!
7. Y
tras de esto – oráculo de Yahvé – entregaré al rey de Judá,
Sedecías, a sus siervos y al pueblo que en esta ciudad quedare de la
peste, de la espada y del hambre, en manos de Nabucodonosor, rey de
Babilonia, y en manos de sus enemigos y de los que buscan su muerte.
Él los herirá a filo de espada. No les dará cuartel, ni les tendrá
clemencia ni lástima.’
Repetimoooossss.
8. Y
a ese pueblo le dirás: ‘Así dice Yahvé: Mirad que yo os propongo
el camino de la vida y el camino de la muerte.
9. Quien
se quede en esta ciudad, morirá de espada, de hambre y de peste. El
que salga y caiga en manos de los caldeos que os cercan, vivirá, y
eso saldrá ganando.
Salid
de ahí pueblo mío.
10. Porque
me he fijado en esta ciudad para su daño, no para su bien – oráculo
de Yahvé -: será puesta en manos del rey de Babilonia, que la
incendiará.’
11. A
la casa real de Judá. ¡Oíd la palabra de Yahvé,
12. casa
de David! Así dice Yahvé: Haced justicia cada mañana, y salvad al
oprimido de mano del opresor, so pena de que brote como fuego mi
cólera, y arda y no haya quien la apague, a causa de vuestras malas
acciones.
13. Mira
que por ti va, población del valle, la Roca del Llano – oráculo de
Yahvé -: vosotros, los que decís: ‘¿Quién se nos echará encima?,
¿quién entrará en nuestras guaridas?’
14. (Yo
os visitaré según el fruto de vuestras acciones – oráculo de Yahvé
-.) Encenderé fuego en su bosque, y devorará todos sus contornos.
Lo ha hecho muchas veces a lo largo de
la historia. Para que lo sepais bien. ¿está claro no?
Jeremías
22 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Profecías
contra los reyes de Judá
1. Yahvé
dijo así: Baja a la casa real de Judá y pronuncias allí estas
palabras.
2. Dirás:
Oye la palabra de Yahvé, tú, rey de Judá, que ocupas el trono de
David, y tus servidores y pueblo – los que entran por estas puertas
-.
A
ustedes también señores
3. Así
dice Yahvé: Practicad el derecho y la justicia, librad al oprimido
de manos del opresor, y al forastero, al huérfano y a la viuda no
atropelléis; no hagáis violencia ni derraméis sangre inocente en
este lugar.
4. Porque
si ponéis en práctica esta palabra, entonces seguirán entrando por
las puertas de esta casa reyes sucesores de David en el trono,
montados en carros y caballos, junto con sus servidores y su pueblo.
5. Mas
si no oís estas palabras, por mí mismo os juro – oráculo de Yahvé
– que en ruinas parará esta casa.
6. Pues
así dice Yahvé respecto a la casa real de Judá: Galaad eras tú
para mí, cumbre del Líbano: pero ¡vaya si te trocaré en desierto,
en ciudades deshabitadas!
7. Voy
a consagrar contra ti a quienes te destruyan: ¡cada uno a sus
hachas! Talarán lo selecto de tus cedros, y lo arrojarán al fuego.
Va
en serio, es contra vosotros.
8. Muchas
gentes pasarán a la vera de esta ciudad y dirán cada cual a su
prójimo: ‘¿Por qué ha hecho Yahvé semejante cosa a esta gran
ciudad?’
9. Y
les dirán: ‘Es porque dejaron la alianza de su Dios Yahvé, y
adoraron a otros dioses y les sirvieron.’
10. No
lloréis al muerto ni plañáis por él: llorad, llorad por el que se
va, porque jamás volverá ni verá su patria.
11. Pues
así dice Yahvé respecto a Salún, hijo de Josías, rey de Judá y
sucesor de su padre Josías en el reino, el cual salió de este
lugar: ‘No volverá más aquí,
12. sino
que en el lugar a donde le deportaron, allí mismo morirá, y no verá
jamás este país.’
13. ¡Ay
del que edifica su casa sin justicia y sus pisos sin derecho! De su
prójimo se sirve de balde y su trabajo no le paga.
14. El
que dice: ‘Voy a edificarme una casa espaciosa y pisos ventilados’, y
le abre sus correspondientes ventanas; pone paneles de cedro y los
pinta de rojo.
Os
está hablando y profetizando a vosotros. Es lo mismo siempre.
15. ¿Serás
acaso rey porque seas un apasionado del cedro? Tu padre, ¿no comía
y bebía? ¡Pero practicaba justicia y equidad! Por eso todo le iba
bien.
16. Juzgaba
la causa del cuitado y del pobre. Por eso todo iba bien. ¿No es esto
conocerme? – oráculo de Yahvé -.
Vuestros
padres primitivos, que no los de ahora, practicaban la justicia y
ellos sí están en el trono de Dios, pero ¿en qué os parecies
vosotros a ellos?
17. Pero
tus ojos y tu corazón sólo buscan tu propio interés: derramar
sangre inocente, cometer atropello y violencia.
18. Por
tanto, así dice Yahvé respecto a Joaquín, hijo de Josías, rey de
Judá: No plañirán por él: ‘¡Ay hermano mío!, ¡ay hermana
mía!’; no plañirán por él: ‘¡Ay Señor!, ¡ay su Majestad!’
19. El
entierro de un borrico será el suyo: arrastrarlo y tirarlo fuera de
las puertas de Jerusalén.
Burros,
sin conocimiento, absurdos abobinables. FUERA DEL REINO, que os entre
en la mollera.
20. Sube
al Líbano y clama, por Basán da voces y clama desde Abarín, porque
han sido quebrantados todos tus amantes.
21. Te
había hablado en tu prosperidad. Dijiste: ‘No oigo.’ Tal ha sido tu
costumbre desde tu mocedad, nunca oíste mi voz.
22. A
todos tus pastores los pastoreará el viento, y tus amantes cautivos
irán. Entonces sí que estarás avergonzada y confusa de toda tu
malicia.
23. Tú,
que te asentabas en el Líbano, que anidabas en los cedros, ¡cómo
suspirarás, cuando te vengan los dolores, el trance como de
parturienta!
No
haceis caso de Dios, vais justo por el camino contrario, brincando y
cantando. No puedo describiros lo que sois, no tengo palabras. Dareis
la luz a Satanás.
24. Por
mi vida – oráculo de Yahvé -, aunque fuese Jeconías, el hijo de
Joaquín, rey de Judá, un sello en mi mano diestra, de allí lo
arrancaría.
Rompe
el pacto con vosotros por vuestra maldad.
25. Yo
te pondré en manos de los que buscan tu muerte, y en manos de los
que te atemorizan: en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y en
manos de los caldeos;
26. y
te arrojaré a ti y a la madre que te engendró a otra tierra donde
no habéis nacido, y allí moriréis.
27. Pero
a la tierra a donde anhelan volver, no volverán.
28. ¿Es
algún trasto despreciable, roto, este individuo, Jeconías?; ¿quizá
un objeto sin interés? Pues entonces, ¿por qué han sido arrojados
él y su prole, y echados a una tierra, que no conocían?
29. ¡Tierra,
tierra, tierra!, oye la palabra de Yahvé.
30. Así
dice Yahvé: Inscribid a este hombre: ‘Un sin hijos, un fracasado en
la vida’; porque ninguno de su descendencia tendrá la suerte de
sentarse en el trono de David y de ser jamás señor en Judá.
Son palabras duras pero ciertas.
Temblad por favor.
Jeremías
23 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
Regreso
del remanente
1. ¡Ay
de los pastores que dejan perderse y desparrarmarse las ovejas de mis
pastos! – oráculo de Yahvé -.
Verdad
que la gente está ahora de un ateismo impresionante, osea, te lo
juro por snoopy, qué descreidos y vosotros matándoros por ellos,
ah, noooo, pero si vosotros ni existiis.
2. Pues
así dice Yahvé, el Dios de Israel, tocante a los pastores que
apacientan a mi pueblo: Vosotros habéis dispersado las ovejas mías,
las empujasteis y no las atendisteis. Pues voy a pasaros revista por
vuestras malas obras – oráculo de Yahvé -.
3. Yo
recogeré el Resto de mis ovejas de todas las tierras a donde las
empujé, las haré tornar a sus pastos, criarán y se multiplicarán.
4. Y
pondré al frente de ellas pastores que las apacienten, y nunca más
estarán medrosas ni asustadas, ni faltará ninguna – oráculo de
Yahvé -.
De
eso estoy segura que lo harán.
5. Mirad
que vienen días – oráculo de Yahvé – en que suscitaré a David un
Germen justo: reinará un rey prudente, practicará el derecho y la
justicia en la tierra.
6. En
sus días estará a salvo Judá, e Israel vivirá en seguro. Y éste
es el nombre con que te llamarán: ‘Yahvé, justicia nuestra.’
7. Por
tanto, mirad que vienen días – oráculo de Yahvé – en que no se
dirá más: ‘¡Por vida de Yahvé, que subió a los israelitas de
Egipto!’,
8. sino:
‘¡Por vida de Yahvé, que subió y trajo la simiente de la casa de
Israel de tierras del norte y de todas las tierras a donde los
arrojara!’, y habitarán en su propio suelo.
Serán
los verdaderos seguidores de Jesús.
Denunciación
de los falsos profetas
9. A
los profetas. Se me partió el corazón por dentro, estremeciéronse
todos mis huesos, me quedé como un borracho, como aquél a quien le
domina el vino, por causa de Yahvé, por causa de sus santas
palabras.
10. ‘El
país está lleno de adúlteros. (A causa de una maldición se ha
enlutado la tierra, se han secado los pastos de la estepa.) Los
hombres corren al mal, su poder es la injusticia.
Esos
ángeles gigantes están malditos, pero vosotros parece que los
superais con gusto.
11. Tanto
el profeta como el sacerdote se han vuelto impíos; en mi mismo
templo topé con su maldad – oráculo de Yahvé -.
En
su mismo templo, los judíos no señores, ustedes.
12. Por
eso su camino vendrá a ser su despeñadero: a la sima serán
empujados y caerán en ella. Porque voy a traer sobre ellos una
calamidad, cuando les llegue el castigo’ – oráculo de Yahvé -.
13. En
los profetas de Samaría he observado una locura: profetizaban por
Baal y hacían errar a mi pueblo Israel.
14. Mas
en los profetas de Jerusalén he observado una monstruosidad:
fornicar y proceder con falsía, dándose la mano con los
malhechores, sin volverse cada cual de su malicia. Se me han vuelto
todos ellos cual Sodoma, y los habitantes de la ciudad, cual Gomorra.
Qué
casualidad, igual que en el apocalipsis llama a la Gran Ciudad. Y
encima decís que todo va bien. ¿Estan locos? ¡Haceis maldad! Sois
dañinos y asesinos y fornicadores y falsos traicioneros ¿cómo se
come eso? Lo siento no lo entiendo y me alegro de no entenderlo. Os
va a matar Dios, a sabiendas.
15. Por
tanto, así dice Yahvé Sebaot tocante a los profetas: Voy a darles
de comer ajenjo, y de beber, agua emponzoñada. Porque a partir de
los profetas de Jerusalén se ha propagado la impiedad por toda la
tierra.
16. Así
dice Yahvé Sebaot: No escuchéis las palabras de los profetas que os
profetizan. Os están embaucando. Os cuentan sus propias fantasías,
no cosa de boca de Yahvé.
17. Dicen
a los que me desprecian: ‘Yahvé dice: ¡Paz tendréis!’ y a todo el
que camina en terquedad de corazón: ‘No os sucederá nada malo.’
Está
claro, no puedo traducirlo de lo claro que está.
18. (Porque
¿quién asistió al consejo de Yahvé y vio y oyó su palabra?,
¿quién escuchó su palabra y la ha oído?)
19. Mirad
que una tormenta de Yahvé, su ira, ha estallado, un torbellino
remolinea, sobre la cabeza de los malos descarga.
20. No
ha de apaciguarse la ira de Yahvé hasta que la ejecute, y realice
los designios de su corazón. En días futuros os percataréis de
ello.
Lo
vivo y no lo creo. Profetizado, nadie me creerá hasta que no
resucite. Si esto ya es palabra de Dios, la gran tribulación qué
será.
21. Yo
no envié a esos profetas, y ellos corrieron. No les hablé, y ellos
profetizaron.
22. Pues
si asistieron a mi consejo, hagan oír mi palabra a mi pueblo, y
háganle tornar de su mal camino y de sus acciones malas.
Lo
dicho, correz la voz, que me lean, que me vean, que me oigan. Soy la
única autorizada, la única. Os guste o no.
23. ¿Soy
yo un Dios sólo de cerca – oráculo de Yahvé – y no soy Dios de
lejos?
24. ¿O
se esconderá alguno en escondite donde yo no le vea? – oráculo de
Yahvé -. ¿Los cielos y la tierra no los lleno yo? – oráculo de
Yahvé -.
25. Ya
he oído lo que dicen esos profetas que profetizan falsamente en mi
nombre diciendo: ‘¡He tenido un sueño, he tenido un sueño!’
26. ¿Hasta
cuándo va a durar esto en el corazón de los profetas que profetizan
en falso y son profetas de la impostura de su corazón?,
Sois
vívoras, engañais a vuestros hermanos por no se qué beneficio.
Haceis hasta que se aparezca la Virgen falsamente. ¿se podrá ser
más basura?
27. ¿los
que piensan hacer olvidarse a mi pueblo de mi Nombre por los sueños
que se cuentan cada cual a su vecino, como olvidaron sus padres mi
Nombre por Baal?
28. Profeta
que tenga un sueño, cuente un sueño, y el que tenga consigo mi
palabra, que hable mi palabra fielmente. ¿Qué tiene que ver la paja
con el grano? – oráculo de Yahvé -.
29. ¿No
es así mi palabra, como el fuego, y como un martillo golpea la peña?
30. Pues
bien, aquí estoy yo contra los profetas – oráculo de Yahvé – que
se roban mis palabras el uno al otro.
31. Aquí
estoy yo contra los profetas – oráculo de Yahvé – que usan de su
lengua y emiten oráculo.
32. Aquí
estoy yo contra los profetas que profetizan falsos sueños – oráculo
de Yahvé – y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus
falsedades y su presunción, cuando yo ni los he enviado ni dado
órdenes, y ellos de ningún provecho han sido para este pueblo –
oráculo de Yahvé -.
33. Y
cuando te pregunte este pueblo – o un profeta o un sacerdote -:
‘¿Cuál es la carga de Yahvé?’, les dirás: ‘Vosotros sois la
carga, y voy a dejaros en el suelo – oráculo de Yahvé -.’
34. Y
el profeta, el sacerdote o cualquiera que dijere: ‘Una carga de
Yahvé’, yo me las entenderé con él y con su casa.
35. Así
os diréis cada uno a su prójimo, y cada uno a su hermano: ‘¿Qué
ha respondido Yahvé?, ¿qué ha dicho Yahvé?’
36. Pero
de eso de la ‘carga de Yahvé’ no os acordaréis más, porque tal
carga sería para cada uno su propia palabra. Porque trastornáis las
palabras del Dios vivo, Yahvé Sebaot nuestro Dios.
Le
dais la vuelta a la verdad, para creerse a sí mismo buenos. Decid la
verdad, sois malvados. Que sois malos, que sois malos. Sonrisita y
para delante. Pues sonrisita y para el infierno.
37. Así
diréis al profeta: ‘¿Qué te ha respondido Yahvé?, ¿qué ha dicho
Yahvé?’
38. Pero
como habléis de ‘carga de Yahvé’, entonces así dice Yahvé: ‘Por
haber dicho eso de carga de Yahvé por más que os avisé que no
dijerais carga de Yahvé,
Tener
los poderes es un privilegio, poder servir a Jesús con su ejemplo,
es una bendición, conocer la sabiduría divina es tocar la gloria
con los dedos.
¿os
molesta?¿os resulta pesado? ¿os parece difícil?. Veis cómo sabeis
lo que os pide, pero NO quereis hacerlo. Pues renunciar a los
poderes, y quedarse como gente normal. Eso no ¿verdad?, lloramos un
poquito por los demás y el cielo ganado. Anda Yaaaaa.
39. por
lo mismo, he aquí que yo os levanto en alto y os dejo caer a
vosotros y a la ciudad que os di a vosotros y a vuestros padres.
40. Y
os pondré encima oprobio eterno y baldón eterno que no será
olvidado.’
Del
cielo al infierno, para la eternidad.
Jeremías
24 – Biblia de Jerusalem 3-Edicion
La
señal de los higos buenos y malos
1. Yahvé
me hizo ver un par de cestos de higos presentados delante del templo
de Yahvé – esto era después que Nabucodonosor, rey de Babilonia,
hubiera deportado de Jerusalén al rey de Judá, Jeconías, hijo de
Joaquín, a los principales de Judá y a los herreros y cerrajeros de
Jerusalén, y los llevó a Babilonia -.
2. Un
cesto era de higos muy buenos, como los primerizos, y el otro de
higos malos, tan malos que no se podían comer.
3. Y
me dijo Yahvé: ‘¿Qué estás viendo Jeremías?’ Dije: ‘Higos. Los
higos buenos son muy buenos; y los higos malos, muy malos, que no se
dejan comer de puro malos.’
Sí
coincidencia con el remanente que volverá. Está todo repetido, una
y otra vez.
4. Entonces
me dirigió Yahvé la palabra en estos términos:
5. Así
habla Yahvé, Dios de Israel: Como por estos higos buenos, así me
interesaré en favor de los desterrados de Judá que yo eché de este
lugar al país de los caldeos.
6. Pondré
la vista en ellos para su bien, los devolveré a este país, los
reconstruiré para no derrocarlos y los plantaré para no
arrancarlos.
7. Les
daré corazón para conocerme, pues yo soy Yahvé, y ellos serán mi
pueblo y yo seré su Dios, pues volverán a mí con todo su corazón.
Dadlo
todo, que merecerá la pena.
8. Pero
igual que a los higos malos, que no se pueden comer de malos – sí,
así dice Yahvé -, así haré al rey Sedecías, a sus principales y
al resto de Jerusalén: a los que quedaren en este país y a los que
están en el país de Egipto.
9. Haré
de ellos el espantajo, una calamidad, de todos los reinos de la
tierra; el oprobio y el ejemplo, la burla y la maldición por
dondequiera que los empuje,
10. daré
suelta entre ellos a la espada, al hambre y a la peste, hasta que
sean acabados de sobre el solar que di a ellos y a sus padres.
Sois
vosotros. Sois los malos de toda la biblia.